Dibujo de buses del transantiago y bicicleta

Después de varias transformaciones y replanteamientos de lo que sería el gran cambio en la estructura del transporte en la ciudad de Santiago, el sábado 10 de febrero parte el Transantiago, el nuevo sistema de transporte público de la capital.

Como todo gran cambio, nosotros los ciudadanos, debemos estar preparados y cumplir responsablemente nuestra parte, ya que somos el principal actor, el usuario. Todo este sistema está pensado y diseñado para lograr viajes que sean más cómodos, en menor tiempo y menos estresantes. Es vital entonces que seamos responsables y estudiemos con tranquilidad los nuevos recorridos y la forma de uso.

Para eso recomendamos:

  • Planificar los viajes: En el sitio Transantiago Informa existe una herramienta que nos permite decidir la mejor opción de viaje ingresando nuestra esquina de origen y destino.
  • Mantener la tarjeta Bip! siempre con dinero: Se debe estar atento siempre al saldo con el que se cuenta en el medio de pago definido para este sistema. Existen en la ciudad varios puntos donde se puede cargar esta tarjeta.
  • Participar: Denuncia fallas y colabora a mejorar el sistema enviando tus sugerencias. De tanto en tanto insistamos con la habilitación de estacionamientos para bicicletas en distintos puntos de la capital.
  • No hacerse el gil y pagar: El sistema de pago de este servicio es de un estándar al que no estamos acostumbrados. Merecemos un sistema de calidad y está en nuestras manos el que se mantenga y no le demos argumentos al operador financiero para subir el costo de los viajes.

Todo gran cambio trae consigo dificultades, por lo que es importante que nos anticipemos a ellas antes de efectuar nuestros viajes.

Es de nuestro interés transmitir esto ya que confiamos en este cambio y queremos que funcione. El éxito de este plan sin duda ayudará eliminar algunos vehículos particulares en las calles y es el primer paso que permitirá, que en el mediano plazo, seguir implementando mejoras que beneficien a peatones y ciclistas. Demostremos que invertir en el transporte público es la mejor opción para la ciudad, así, tal vez, paren de construir autopistas.