Fue por el mes de Junio de 2005, en una instancia que pretendía lograr la participación de la ciudadanía en el diseño de Transantiago, cuando al subsecretario de transporte de ese entonces, Guillermo Díaz, le planié:

Si Transantiago falla, desincentivar el uso del automóvil va a ser una tarea aún mas pesada, casi imposible.

Esto, a raíz que este revolucionario plan se convertía en el gran argumento para demostrar a los automovilistas de la ineficiencia del transporte privado en la ciudad. Casi no hubo respuesta a esta alerta.

Hoy, a casi 4 semanas de su implementación estamos viendo los primeros resultados que demuestran el comienzo de una lamentable tendencia, el aumento de vehículos particulares en las calles. Todo esto apoyado porsupuesto por el retraso en la entrada en práctica de la restricción vehicular del 2007, la cual se comenzará a aplicar en abril. En todo caso, es poco lo que esta caduca herramienta puede ayudar en la reducción de la congestión, ya que hoy la mayoría de los autos cuentan con convertidor catalítico quedando inmunes a la restricción.

Aumentó en casi un 4% el flujo vehicular en relación al mismo mes el año pasado y el gobierno lo tilda de normal. El asunto es que el aumento del flujo vehicular causa congestión y la congestión afecta a los usuarios de medios de transporte mas eficientes como el tranporte público, haciendolo mas lento ergo, aumentando los tiempos de viaje de sus usuarios. Más autos en las calles es menos espacio para circular, mayor ruido, bocinazos, maniobras mas arriesgadas y un entorno mas agresivo y para nada amigable con peatones y ciclistas.

Junto a este tema, aprovecho de comentar que en la implementación de este plan muchas cosas han cambiado y se han pasado por alto en materias de seguridad. Cuando se construían los paraderos la gente esperaba micro en la calle en lo que se denominó el “No paradero“, así mismo hemos visto desaparecer ciclobandas en el centro de Santiago, las que fueron borradas del mapa para que los buses articulados puedan maniobrar. Que les hubiese costado colocar un letrero provisorio indicando la medida, o estableciendo alternativas para los usuarios de las ciclovías? No quiero defender las ciclovías, si no que mostrar cómo a raíz de una situación particular se pasa por encima a otro grupo de usuarios de las vías, de la misma forma que a un peatón lo obligan a cruzar por la vereda del frente cuando se construye un edificio. Lo que si es claro es que el flujo motorizado no se toca jamás y con eso se da una clara muestra de las prioridades del gobierno y sobre todo de los encargados de transporte, desde ministros a directores de tránsito en los municipios.

Para terminar, una frase jocosa que me encontré en la libreta que utilizaba el 2005 en las reuniones con autoridades. A continuación el actual alcalde de Ñuñoa, Pedro Sabat y ex director de tránsito (ojo!).

Claudio: Don Pedro Sabat, cómo explica y cómo piensa enfrentar el hecho que su comuna sea la que mas ciclistas muertos tiene en el gran Santiago

Sabat: Bueno, para eso estamos haciendo ciclovías pues