
Omnímodo quiere decir que es absoluto y total. Al desplazarnos por la ciudad todos debemos obedecer la instrucción del semáforo, aunque éste no contemple los flujos de ciclistas, peatones o patinadores.
Hace unos días se desató una gran discusión en los blogs del mercurio a raíz de la pregunta de un lector usuario del automóvil:
Por qué los ciclistas cruzan con luz roja?
La discusión se abrió con faltas de respeto mutuas y, pese a que existían varios comentarios atinados de conductores de autos y bicis, siento que la respuesta a la pregunta quedó sin contestar.
Así es que dediqué un tiempo a buscar esas respuestas, las que comparto con uds para obtener sus opiniones.
Algunas razones por las cuales los ciclistas pasan con luz roja
Seguridad: Adelantar la marcha pasando con luz roja, permite iniciar el viaje sin la estampida que se produce con la luz verde, cuando los vehículos motorizados luchan por espacio hasta la próxima detención. Esta alternativa otorga también visibilidad al ciclista. Los conductores motorizados detectan la presencia de un ciclista porque han tenido tiempo para verlo. También permite evitar el smog que dejan los autos al acelerar.
Otra razón asociada a la seguridad, es que esta maniobra permite al ciclista salir de la zona de viraje de vehículos motorizados, cuyos conductores no señalizan o hacen caso omiso de su presencia en la pista.
Eficiencia energética: Pedalear involucra trabajo físico. Detenerse completamente en cada semáforo resulta ineficiente e inlcuso puede llegar a ser agotador. A veces no es necesario detenerse dada la ausencia de vehículos por la vía que se está cruzando, por lo que es mejor seguir el camino con el impulso que se trae, similar a la maniobra ejecutada en un seda el paso.
Desobediencia civil: Los semáforos fueron creados en Estados Unidos, por un policía de tránsito. El primer semáforo se instaló en Agosto de 1914, casualmente 30 años después de la invención del automóvil. A raíz de la presencia de este nuevo vehículo de alta velocidad, masa y volúmen en las calles, todos los otros actores del tránsito debieron adaptar su forma de desplazarse y destinar tiempo a esperar la autorización de cuando y cómo cruzar. Actualmente los semaforos aparecen casi en todas las intersecciones tomando unica y exclusivamente las necesidades motorizadas. Claro está que el semáforo no está orientado a hacer el tránsito de peatones y ciclistas mas fácil y cómodo. Entonces por qué someternos a el? Incluso, según la legislación chilena, las autoridades comunales pueden permitir el viraje de automóviles con luz roja en las intersecciones, bajo el argumento que esta media permite descongestionar. La desobediencia civil no mata ciclistas o peatones, lo que lo hace es la velocidad con la que circulan los motorizados y la autorización implícita de matar cuando tienen luz verde. “Total el otro cruzaba con roja.”

Sumado a lo anterior, en algunas situaciones es incluso más seguro para los ciclistas y peatones, abstenerse de cruzar con luz verde, especialmente en intersecciones donde hay viraje de vehículos. El conductor se impone amedrentando, utilizando su vehículo motorizado como arma, iniciando una especie de lucha donde sabe que tiene todas las de ganar.
Falta mucho por avanzar en materias de planificación de tránsito. No se debe olvidar que primero somos personas que tenemos el legítimo derecho a movilizarnos por la ciudad de la manera que mas nos acomode. El estado debe velar, a través de la infraestructura y legislación, que ese derecho pueda ser ejercido por sus ciudadanos, de modo que cada uno de nosotros pueda viajar con seguridad y comodidad. Cuando nos movemos en la ciudad debemos hacerlo con respeto mutuo, sobretodo teniendo en cuenta que así como hoy utilizamos un vehículo motorizado, mañana podremos estar caminando o rodando sobre un par de patines. Independiente del vehículo en que nos movilicemos, el que está a nuestro lado tiene el mismo derecho a utilizar las vías.
Artículos contemplados en la actual ley de tránsito y la mayoría de las soluciones de infraestructura, son restrictivas y limitantes hacia los que optan por moverse en vehículos no motorizados. Colocan trabas en la circulación bajo el paraguas del concepto seguridad (ver el artículo, Limitando al ser humano). Sin embargo esa ley, debiera entregar protección y facilidades a todos los ciudadanos y no sólo quedarse en entregar placebos mecánicos, como “pulse el botón para cruzar”.
Finalmente, a la ley de tránsito estamos sujetos todos, conductores y peatones. Pasar con luz roja es una infracción a esta ley, por lo tanto cualquier siniestro que esta conducta provoque sindicará como responsable al que no acate lo que la ley dicta:
Los vehículos que enfrenten esta señal deberán detenerse antes de la línea de detención y no deberán avanzar hasta que se encienda la luz verde.Los peatones que enfrenten esta señal no deberán bajar a la calzada ni cruzarla.

Coordinación de los semáforos
Los semáforos pueden ser coordinados para que sean una herramienta de ayuda a todos los usuarios de las vías. Existen herramientas que permiten a los ciclistas y peatones activar la luz verde para poder continuar su camino. Este tipo de soluciones son parte de un conjunto de medidas que priorizan los modos de transporte mas limpios por sobre los contaminantes y menos eficientes, en relación al uso de espacio y energía. Lamentablemente no están muy difundidas.
Los semáforos en Chile y en el mundo, existen para despejar las vías de “obstáculos” al tráfico motorizado y la principal razón por la cual se implementa este tipo de sistemas de control es la mitigación de congestión (producto de la saturación de vías por automóviles particulares), no la seguridad.
Según describen en el sitio de la Unidad Operativa de Control de Tránsito, existen tres modalidades de funcionamiento de semáforos.
Tiempos prefijados, con la cual funciona el 80% de los semáforos existentes. Los tiempos se definen en base al conteo histórico de flujos vehículares, principalmente (y me atrevo a decir que casi exclusivamente) de vehículos motorizados.
Control dinámico (SCOOT). Bajo esta modalidad funciona el 16% de los semáforos. El tiempo es controlado por la demanda existente de vehículos motorizados, los que a través de su peso, son capaces de activar los sensores colocados en la calle, bajo el “arco” de semáforos. Claramente este sistema no contempla a ciclistas ni peatones, los que por masa no son capaces de activar dicho sensor. Claramente entregar prioridad a ciclistas y especialmente peatones no “ayuda” a las tareas de descongestión. Nuevamente es posible concluir que el semáforo es por y para los autos.
En países donde el sistema SCOOT es masivo, algunos ciclistas han creado métodos para poder ser “vistos” por los sensores y así poder obtener luz verde.
Finalmente,Actuación total, modalidad bajo la cual funciona el 4% de los semáforos, los que se activan mediante dispositivos ubicados en los accesos al semáforo, es decir unos metros antes de el. El sistema “Actuación total” está implementado casi en su totalidad en semáforos periféricos a la ciudad, como el caso de carreteras y no se utiliza en nucleos urbanos.
Conclusión
Si optamos por cruzar con luz roja estamos infringiendo la ley, por lo tanto en caso de un siniestro, tenemos todas las de perder. Sin embargo, al margen de la ley, sabemos que los semáforos no son una herramienta que entregue seguridad. Si optamos por hacer de la luz roja un disco pare o un seda el paso, debemos hacerlo bajo nuestro propio riesgo.
Si bien las leyes están hechas para respetarlas, somos los seres humanos los que las creamos, y está en nuestras manos mejorarlas.
Este es un tema delicado que requiere un tiempo de análisis, lo que no es fácil, por lo que te invito a participar en los comentarios con respeto y argumentos, evitando la descalificación.

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