Estacionamiento de Bicicletas

Nota y fotografías son una colaboración de Gemmy Ramírez

Como ciclista urbana, muchas veces por seguridad he optado por dejar a la Lenga del Paine (mi bici) en casa y partir de peatón a mis quehaceres. Sobre todo cuando es el centro o a algún lugar donde sé que no voy a estar tranquila. Hoy no fue la excepción y parti a la Clínica Santa María a un chequeo de rutina. Cuando…¡¡¡OH SORPRESA!!!. A la entrada por Av. Santa María me encuentró a boca de jarro con un flamante BICICLETERO. Sonrisa de oreja a oreja. Saco mi fiel cámara fotográfica y decido que hay que registrar el magno acontecimiento. El guardía que me observa, me sonríe y me cuenta que también dispusieron de uno en el lado nuevo que da a Bellavista. Todo bien. Son poquitos, pero ya es un avance. No solo de autos vive el ser humano y los ciclistas urbanos vamos ¡¡A TODOS LADOS!! en bici.

Bicicleta estacionada

Mientras más empresas, públicas y privadas, promuevan iniciativas de este tipo, van a ampliar el espectro de clientes. Pues siempre vamos a optar por los lugares donde estemos seguros. Un 7 para Clínica Santa María, que tuvo la altura de miras para captar las necesidades de los usuarios que acuden a sus dependencias.

El único detallito es el famoso mensaje: “La empresa no se hace responsable…” Claro que debe hacerse responsable. La Ley del Consumidor lo avala y nos protege en caso de cualquier eventualidad que dañe nuestros bienes. Entendiendo que es nuestra obligación dejarla bien encadenada y sin nada de valor que llame la atención de los amigos de lo ajeno.

Pero como mi lema es ver el vaso siempre medio lleno, los otros detalles se corregiran en el camino. El primer paso ya está dado y eso es lo que celebró y promuevo.