El auto en las veredas: La respuesta de Ñuñoa

Junto con escribir el post El auto en las veredas, aproveché de enviar una queja formal al municipio de Ñuñoa para denunciar esta conducta por parte de los dueños de automóviles. En dicho post (y reclamo) hacía una reflexión sobre como los autos han invadido la ciudad, en especial las veredas, espacio reservado exclusivamente para las personas que van a pié. La razón principal para esta conducta parece estar en que los dueños de automóviles no quieren que éstos sean dañados, mientras están estacionados, por otros autos que se encuentran en circulación. Para eso la mejor alternativa que encuentran es utilizar las veredas y así sacarlos del “peligro” de la calle. Esta decisión la debemos pagar todos los que utilizamos las veredas, teniendo que hacer maniobras especiales para esquivar autos.

Autos estacionados en la vereda

A diferencia de la vez que envíé un reclamo por la desaparición de la ciclobanda de Diagonal Oriente, donde no hubo respuesta, en este caso el municipio contestó lo siguiente:

Señor Claudio Olivares, buenos días:
Copia de su correo se envió a la Dirección de Seguridad Ciudadana e Inspeción para que ejerza fiscalización diaria al sector aludido.

Se agradece su preocupación por temas viales que van en beneficio de toda esa comunidad.

Atentamente

Jorge Carrasco Méndez, 253-3620 Técnico, Dirección de Tránsito

Ayer, antes de recibir esta respuesta, me extrañó la presencia de un furgón de seguridad ciudadana en la calle donde vivo. Quizás andaba en estos menesteres de fiscalización.

El aviso fue dado, ahora resta ver si habrá resultados reales con esta orden de fiscalizar. De todas maneras, agradezco la respuesta del municipio. Ahora, a la acción.

3 thoughts on “El auto en las veredas: La respuesta de Ñuñoa

  1. Sería bueno saber cuanto va a durar la fiscalización y si se aplicará “todos” los días, sin distinción. El sector de la plaza Lillo, también en Ñuñoa, es un verdadero asco en los días de partidos de futbol o recitales varios… en esos días “especiales” se produce acaso un cambio de legislación vial? Y no me digan que existe una autoridad en este país que no lo sepa… por favor!
    Ni siquiera deberíamos mandar cartas para que la autoridad vele por nuestros derechos, hace siglo en Ñuñoa pasa lo mismo y no sólo ahí; en que momento las obligaciones públicas pasaron a convertirse en requerimientos por escrito, en cartas, en respuestas ambivalentes… entiendo que Claudio reclama a la autoridad por la falta de fiscalización en relación al atropello de derechos por parte de los automovilistas y la autoridad agradece el reclamo “por su preocupación”… que es eso?, o sea, a la autoridad no le preocupa?
    Si no hago bien mi trabajo y estoy conciente de ello, cómo voy a estar agradeciendo que otra persona se queje de mi trabajo mal hecho, cómo no voy a ser capaz de rectificar día a día lo que hago y ser capaz de hacer las cosas bien de una vez.
    Hace tiempo atrás me manché con pintura en un asiento del paseo Estado en Santiago que no tenía ninguna señalética de pintura fresca y mandé una carta de reclamo… también me agradecieron que les enviara la carta y mi preocupación al respecto… estos sofismas son una tomadura de pelo… disculpen mi pesimismo!!!

  2. Ah! disculpen, aprovecho de decir que por estos días en Santiago, más que nunca, da gusto trasladarse en cleta y poder desconectarse de los motores… es tanta la congestión automovilística que se huele la envidia de los choferes… a pedalear, a pedalear, que los tacos no se van a acabar… Chao!!!

  3. Miguel, excelente tu reflexión. No creo que sea pesismista. El agradecimiento quizás esté de más. En lo estricto, debiera ser un acuso de recibo del problema y una disculpa seguida de un “no volverá a suceder”.

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