La droga de la felicidad


Transportarse a 15 cm del suelo es una sensación única que sólo los ciclistas sabemos, hace unos 3 a 4 años atras nos llego una invitación para escribir un artículo en la Revista Cañamo, recibi un llamado de Udo para preguntarme sobre que trataría nuestro tema, ¿droga?. Bueno, le dije, escribamos sobre la droga y lo bien que hace al andar en bicicleta, así que empezamos a escribir de las Endorfinas “La droga de la Felicidad”. No recuerdo que número de la revista fué publicado pero a continuación les dejo con el artículo completo que salio esa vez en la revista:

Caminando en el aire…
Por: Agrupación Arriba’e la Chancha

Una vez mientras un amigo se devolvía a su casa en su bicicleta, ya pasada la media noche un borracho que estaba en la esquina le grito “Guena!! Vai caminando en el aire”.

Y quizás el ebrio de la esquina tenía razón porque un tipo que anda  pedaleando por la ciudad de Santiago, es visto por las demás personas que habitan las nauseabundas calles de esta ploma ciudad, como un ser que va flotando, danzando entre las máquinas de acero llenas de humo y sonidos horribles.

El ciclista va en su mundo, disfrutando cada metro que le gana a la calle al pedalear, observando a los que lo miran,  viendo todo el estrés que tiene ese hombre que nervioso fuma esperando una pequeña luz verde, a esa mujer que mira por la ventanilla del autobús parada y apretada oliendo esos gratos olores que se emiten al finalizar la jornada laboral.

Las sustancias que va liberando el ciclista al hacer uso de toda su maquinaria humana para darle movimiento a la bicicleta y que todos producimos al hacer ejercicios son las Endorfinas descubiertas en 1975, responsable de las sensaciones satisfactorias, también actúan como analgésicos ya que inhiben la sensación de dolor, el nivel máximo de liberación de esta sustancia corresponde al orgasmo, es el momento en que todas las células nerviosas del cerebro descargan su contenido eléctrico, provocando el relajamiento  físico total. Debido a su parecido con la Morfina se nombró Endorfinas (Morfina Endógena) que también se le conoce como hormonas del bienestar o de la felicidad.

Resulta entretenido saber que la bicicleta pueda ser tan placentera como para llenarte de hermosos momentos sólo con el hecho de usarla como medio de transporte. Y no sólo eso además de esto ayuda a mantener el físico, ya se sabe que la obesidad y el sedentarismo es considerado en países desarrollados como una real epidemia, aquí en Chile más del 50% de la población la sufre, imagínense transportarse en bicicleta ayuda a mantener a raya la obesidad y a la vez liberas Endorfinas sintiendo la sensación de bienestar inundada por todo tu cuerpo.

La bicicleta evoca en todas partes una misma imagen de libertad y entusiasmo despertando igual simpatía.

Muchos países ya han descubierto las grandes ventajas que el uso de la bici conlleva para la sociedad, y desde hace décadas vienen usando la bicicleta mucho más que en Chile donde aún no hemos tomado conciencia de la importante contribución que este vehículo puede traer para mejorar las condiciones de vida en nuestras ciudades.

Tú ganas y todos ganamos: tu salud y la del resto, el medio ambiente, la calidad del aire, la convivencia y la tolerancia en la vía pública, el espacio saturado y atascado de tu ciudad… muchas cosas; es una apuesta por la calidad de vida integral.

La bicicleta es un medio de transporte saludable, pues el ejercicio constante y moderado que implica su uso mejora el estado de salud, y reduce substancialmente el riesgo de padecer una larga serie de enfermedades, en especial las relacionadas con la vida sedentaria.

Es fácil pedalear cuatro horas por semana: una ruta de media hora al trabajo o al estudio ya sobrepasa este objetivo, además no dependes de la bencina para moverte. En media hora cualquier persona recorre en bicicleta entre 3 y 8 km. Esta es una distancia en que la bicicleta es casi siempre más rápida que el auto. Y el ejercicio realizado mientras uno/a se desplaza al trabajo o al estudio deja intacto nuestro valioso tiempo de ocio. (ver recuadro adjunto)

Ilustración: herman
Fotografía: ppvaz