Gobierno de Chile lanzó en mayo un plan para la seguridad vial. ¿Estará a la altura de las circunstancias?

Desde el Día Mundial de la Salud 2004 y los debates subsiguientes en la Asamblea General de las Naciones Unidas, los gobiernos participantes y sus colaboradores se interesaron cada vez más en el tema de la seguridad vial. Es así como en el año 2007 se llevó a cabo la Primera Semana Mundial de las Naciones Unidas sobre la Seguridad Vial. Bajo la premisa de que “la seguridad vial no es accidental”, los delegados se enfrentaron con cifras alarmantes: al año se producen 1.3 millones de muertes y entre 20 y 50 millones de traumatismos no mortales producto de accidentes de tránsito. Según esos mismos datos, prácticamente la mitad de las personas que mueren como consecuencia de accidentes de tránsito son peatones, ciclistas o motociclistas, lo que puso de manifiesto la necesidad urgente de prestar más atención a esos usuarios de las vías en los programas de seguridad vial.

Como resultado de las conversaciones y negociaciones, a inicios de este año las Naciones Unidas declararon el Decenio de Acción para la Seguridad Vial 2011-2020, con el objetivo estabilizar y, posteriormente, reducir las cifras previstas de víctimas mortales en accidentes de tránsito en todo el mundo antes de 2020. Chile, como miembro de las Naciones Unidas, se sumó a la campaña mundial a través de su gobierno y lanzó en mayo de este año el plan “Decenio de Acción para la Seguridad Vial: Chile se Compromete”.

Dicho plan se articula sobre 5 pilares propuestos por las NN.UU., que son:

  1. Gestión de la seguridad vial.
  2. Vías de tránsito y movilidad más seguras (Según NN.UU: consideración de todas las formas de transporte y los tipos de infraestructuras seguras. Interpretación del Gobierno de Chile: evaluación de la infraestructura vial y mejora de su trazado).
  3. Vehículos más seguros.
  4. Usuarios de vías de tránsito más seguros (cambio de comportamiento de los usuarios).
  5. Respuesta tras los accidentes (mejora de los servicios de atención de emergencia y rehabilitación).

Si bien se menciona a peatones y ciclistas en los lineamientos del Plan de las Naciones Unidas (incluso hay una foto de un ciclista en la portada de la publicación oficial), las autoridades en Chile siguen sin entender que los vehículos motorizados no son los únicos actores que se desplazan en la vía pública. Eso queda patente al revisar las declaraciones del Ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Pedro Pablo Errázuriz, con oportunidad del lanzamiento del Plan en Chile:

Se realizarán modificaciones al Decreto N° 212 que establecen, entre otras materias, prohibición de que los pasajeros viajen de pie en los buses rurales y la obligatoriedad de contar con listas de pasajeros en buses interurbanos y rurales. Es frecuente ver a personas de pie en viajes rurales, poniendo en riesgo su seguridad, pero con esta normativa estas imágenes serán parte del pasado, pues ya no podrá haber pasajeros de pie en ningún tipo de viaje. Ni rural ni interurbano. Estas exigencias se suman a otras medidas que el gobierno ha tomado en los últimos meses, con el objeto de cumplir con la meta de reducir en un 20% las víctimas fatales por accidentes de tránsito de aquí al 2014. Entre las medidas que ya están en operación se destaca el uso obligatorio de los cinturones de seguridad para los pasajeros, el certificado de Conductor Seguro para los transportistas escolares y el Portal de Control Ciudadano del Ministerio de Transportes.

Otro ejemplo evidente es que las NN.UU manifiestan, como una de las intervenciones clave necesarias para llevar a cabo el Plan propuesto, que los límites de velocidad en las vías urbanas no deberían superar los 50 km/h. En Chile, no se hacen cargo del hecho de que la velocidad máxima autorizada por ley es de 60 km/h.

La firma de Chile al suscribir el plan para el Decenio Acción para la Seguridad Vial 2011-2020 le ofrece al gobierno la tremenda oportunidad de realizar cambios concretos que permitan revertir la tendencia actual de favorecer únicamente el uso del automóvil en la vía pública y optar por medidas concretas a mediano y largo plazo que favorezcan la calidad de vida y la salud física y mental de los ciudadanos mediante políticas de incentivo del transporte público y del uso de la bicicleta como medio de transporte. Sin embargo, somos también los ciudadanos los que tenemos la responsabilidad de vigilar y exigir que las autoridades lleven a cabo de forma correcta los lineamientos del plan suscrito, apoyando y firmando iniciativas que apuntan hacia objetivos similares como “5% para la bicicleta”, transparentando y denunciando, por ejemplo, la evidente contradicción en el límite máximo de velocidad permitido, y que no nos llenen de aberraciones como las “ciclovías” y “pistas recreativas”que se han construido en Santiago, que terminan contando en los informes del gobierno como “tareas cumplidas” ante las Naciones Unidas, mientras sigue aumentando el parque automotriz gracias a los subsidios e incentivos del mismo gobierno.

One thought on “Gobierno de Chile lanzó en mayo un plan para la seguridad vial. ¿Estará a la altura de las circunstancias?

  1. No sé si el problema de convivencia y seguridad en las calles para los ciclistas sea necesariamente un tema de leyes. El criterio de algunos automovilistas y la impunidad de los infractores frente a la cas nula fiscalización en las vías públicas donde transitan ciclistas, hace que el riesgo siempre sea asumido por quien no tiene otra alternativa que pedalear en una selva donde el que sale vivo es el que tiene el vehículo más grande. Y punto.

Comments are closed.