No es un hecho aislado que mientras pedaleamos, alguno que otro conductor nos trate de aleccionar a bocinazos o nos grite alguna frase desde el anonimato de la ventanilla del auto. Lo que ellos escasas veces tienen en cuenta, es que en el siguiente semáforo es posible seguir profundizando en la conversación. Cuando ando de ánimo, invierto tiempo en dialogar, con el fin de concluir el diálogo que ellos iniciaron desde el auto. Sin agresión y sin alterarme, he podido conversar en buenos términos con algunos. Otros muy alterados y a la defensiva, mmmmm… digamos que vomitan frases y muchas de ellas tienen contenidos realmente increíbles, que te dejan ahí pasmado, aturdido unos segundos.

Tengo una pseudo colección de las frases más bizarras que me han dicho, las comparto aquí:

No pedalee por aquí, mire que los autos andamos hasta a 100 k/h en esta vía.

Un “empático” un conductor en Av. Seminario, un sábado a las 11:00 am.

“Para qué andai en bicicleta, poh!”

Una señora bajando de un taxi a la que le comenté que debía mirar antes de abrir la puerta.

“Y que te importa, si vos no pagai impuestos, yo si!”

Una señora en su SUV, al hacerle ver que estaba estacionada en la ciclovía de Antonio Varas.

“Estai haciendo taco!”

Una mujer joven desde su SUV, me estaba tapizando a bocinazos y le pregunté qué quería.

Paf!! (cachetada)

Una mujer que luego de preguntarle si me quería atropellar, porque estaba acelerando su auto en señal de amenaza, se baja, me dice “grosero, roto ordinario” y me pega.

“Súbete a la ciclovía, imbécil”

En Doublé Almeyda, un tipo al que luego le pregunto: “Que?” y contesta “Usa la ciclovía, para eso las están construyendo” y le pregunto, “me la puedes mostrar?” Acto seguido apunta con su dedo a la vereda y sólo balbucea. Como ya saben, la pista recreativa de Doublé Almeyda aparece y desaparece.

Estas cosas pasan y es parte de la vida urbana. Es de esperar que con el tiempo vayamos mejorando en nuestra relación en las vías, con mayor educación y por supuesto, mayor comprensión de que todos tenemos el mismo derecho a usar las vías y nadie debe ni puede pasar sobre el otro.

La idea es reírnos, alivianar las cosas un poco y transformar esos momento de rabia en sólo una chistosa anécdota.

¿Qué ha sido lo mas bizarro que te han dicho desde un auto?