¿Por qué el video “riesgo” de Manéjate por la Vida falla en lograr conciencia vial?

Queremos invitarlos a hacer una reflexión, analizar y debatir con argumentos. En el siguiente texto hacemos un análisis a la reciente campaña lanzada por el programa “Manéjate por la vida” de CONASET, que busca disminuir la cantidad de muertes y lesiones provocadas por siniestros de tránsito. Chile lamentablemente tiene elevadas cifras que lamentar por la sola actividad de desplazarnos. Entendemos la ciudad como el espacio en que nos comunicamos, interactuamos y desarrollamos, entre otro número importante de cosas. La congestión y la hostilidad que se deriva del dominio de los vehículos motorizados particulares y su velocidad en el medio ambiente urbano, elimina completamente la capacidad de comunicación al complicar y hacer inseguros los desplazamientos.

Es un hecho, nadie quiere estar cerca de la velocidad y la agresividad de un flujo motorizado sin control, nadie quiere morir bajo las ruedas o atrapado y aplastado en toneladas de metal torcido. El flujo motorizado en las ciudades tiene la sutileza de un elefante en una cristalería. Para recuperar la seguridad de desplazamiento en nuestras ciudades y ejerecer el derecho a vivirlas en paz, aparecen dos caminos, alejar a las personas de las calles y condenarnos a vivir encerrados, tras rejas peatonales, extendiendo los trayectos a pié o en bicicleta, y en definitiva abandonando las vías para subvencionar la velocidad o, la apuesta de tomar el toro por las astas de una vez por todas y controlar el flujo motorizado para recuperar el espacio urbano y dar paso nuevamente a la comunicación y el entendimiento, para recuperar la permanencia humana en las calles. Esto es diseñar ciudades para las personas y no las máquinas, ciudades a escala humana, diseñando ciudades para invitar a las personas a caminar, pedalear y usar el transporte público.

¿Por qué el video “riesgo” de Manéjate por la Vida falla en lograr conciencia vial y un entorno urbano más seguro?

A continuación el video.

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=5Sj-gYdp_X0[/youtube]

Y el análisis.

El día 13 de julio se lanzó el video “Riesgo”, de la campaña chilena Manéjate por la Vida, que tiene como objetivo cumplir con las metas fijadas por la organización mundial de la salud en el decenio de la seguridad vial para reducir en un 25% las muertes por siniestros de tránsito en el mundo. El video nos impactó, y confirmó algunas de las inquietudes que planteamos en septiembre del año pasado acerca del modo en que el gobierno de Chile iba a llevar a la práctica los lineamientos de la ONU.

Este nuevo video está centrado en la frase “En la calle, los peores riesgos los corres tú”. Con ella buscan responsabilizar a cada ciudadano por conductas que “escapan a la norma” de la seguridad vial, como es entendida en Chile y cada uno de los países que vive bajo la cultura del automóvil. Esto es: Aprender a vivir bajo las reglas de los vehículos motorizados, so pena de muerte en caso de desobediencia.

Está claro que todos queremos vivir. Es algo instintivo a nuestra naturaleza. Y es un mecanismo natural que en ambientes hostiles con la propia vida, puede derivar en sólo pocos segundos a convertirse en estrés y, hasta el momento, la seguridad vial pide a caminantes y pedaleros demasiada atención para mantenerse vivos en un medio hostil: nuestras propias ciudades.

Para empezar, la frase “En la calle, los peores riesgos los corres tú” es una declaración abierta del estado a lavarse las manos en materia de seguridad vial y salud pública: traspasa el 100% de esta responsabilidad a los ciudadanos, mientras que reconoce implícitamente en esa declaración y las imágenes del video, que bajo las actuales condiciones, con un protagonismo desproporcionado de los modos motorizados, las vías del país son un riesgo. Si damos un vistazo atrás, nos encontraremos que el estado de Chile, a través de sus múltiples administraciones, ha legislado, diseñado y planificado la ciudad (esta última responsabilidad se delegó por omisión a la industria inmobiliaria y a la industria automotriz) para fomentar los viajes en vehículos motorizados particulares. El transporte público, la caminata y el pedaleo son formas eficientes en materia de tiempo y costos (aunque el transporte público debiera ser mucho más barato), y también mucho más limpias y eficientes en el uso de espacio urbano. Todos estos modos son postergados, ya sea en la infraestructura, la legislación y también a nivel de valoración social, por nombrar algunos.

Elementos concretos en los que es posible ver esto: aumento de la velocidad máxima en zonas urbanas, enrejamiento de cruces (y su consecuente extensión de las rutas peatonales que hacen más largos y demorosos los viajes a pié), ciclovías construidas en zonas residuales, áreas verdes, de servicios o simplemente veredas, derecho a los motorizados a virar con luz roja, creación de autopistas. En materia de seguridad: casco obligatorio para ciclistas, chalecos reflectantes, recomendaciones a peatones para evitar el vestuario oscuro de noche…

Ciclista en Ñuñoa

En resumen, el diseño de la ciudad está centrado en las necesidades y problemas de quienes conducen autos mientras se pide a los demás tomar precauciones, modificar sus conductas y vestir equipamiento especial para “garantizar” (si es que esa palabra puede ser usada), su propia seguridad.

Esto torna el medio ambiente urbano en un lugar cada vez más hostil y peligroso, porque el exceso de autos sin control introduce en el denso ambiente urbano grandes y pesados volúmenes de metal y plástico circulando a gran velocidad. Eso deja a quienes habitan la ciudad en un serio riesgo. Y como es natural al ser humano y casi cualquier ser vivo, obliga a las personas a salir o alejarse de un medio ambiente hostil donde la propia vida corre riesgo por exposición al peligro. Las calles se han tornado en espacios de paso, sin vida, donde ni adultos mayores ni los niños pueden disfrutar con independencia. Incluso a estos últimos les hemos inventado ciudades artificiales para que puedan experimentar la vida urbana, sencillamente porque les negamos la ciudad real. ¿Recuerdas que cuando niño podías jugar en la calle y recorrer y explorar tu entorno sin temor?

“En la calle, los peores riesgos los corres tú” En el video es posible ver con claridad que el factor común que une a los tres modos de transporte presentados (Bicicleta, Automóvil, Caminata) es la presencia de autos. Los tres casos representan situaciones de peligro porque el automóvil y su compañera “velocidad”, están presentes. Si retiramos este elemento las “conductas de riesgo” desaparecen inmediatamente. Sin embargo, “Manéjate por la Vida” prefiere presentar conductas naturales, sencillas y cotidianas, como el caminar y pedalear, como conductas de riesgo. Con esto se termina criminalizando a quienes están expuestos al peligro que representa la velocidad y el exceso de autos en las calles.

La lectura que da la sociedad motorizada a esto es que las vías deben estar despejadas de personas. Avala la cultura del “córrete de mi camino, muévete a un lado o te mato”, lo que paradójicamente está también amparado por nuestra legislación. En la práctica hoy en Chile quedas libre de responsabilidad legal si atropellas a un peatón cruzando a mitad de cuadra o cruzando con roja. Toda la responsabilidad es de la víctima en nuestro actual paradigma legal, víctima que en gran parte de los casos no puede aplicar el derecho a defensa desde el “más allá”. Como sociedad y entendiendo el actual paradigma legal, lo archivamos y asimilamos como algo “aceptable”.

A mayor velocidad es más probable que ocurran accidentes en las vías y, a mayor velocidad, son más severas las lesiones (pdf). Una persona que es atropellada a 30km/h tiene el 90% de probabilidad de salir vivo. Sin embargo, si es atropellado a 45km/h o más, las posibilidades de sobrevivir son de menos del 50%. Saca cuentas. Para la misma víctima la variable crucial es la velocidad del automóvil.

Es por eso que urge reducir las velocidades en las zonas urbanas. Con eso se disminuye considerablemente las posibilidades de muertes o traumatismos graves, e incluso se disminuye la posibilidad de siniestros al haber mayor tiempo y espacio de reacción. Como resultado, es más seguro el entorno urbano.

Analicemos el video…

El primer ejemplo del video es un par de chicos que van pedaleando forzadamente en el medio del tráfico, por la pista central, cosa que quienes pedaleamos no hacemos salvo temporalmente cuando tenemos que hacer una maniobra de cambio de pista o viraje. Para ser precisos, esa maniobra es particularmente frecuente y necesaria en la vía donde fue grabada esa escena.

Ambos van pedaleando tranquilos, conversando, en contacto con la ciudad y en un tremendo contraste de velocidad con los autos. Se les muestra como si fueran completamente ajenos a la calzada y no debiesen circular por ahí, pero la bicicleta es un vehículo y como tal, al menos en el papel, tiene el derecho a utilizarla como cualquier otro (Artículo 2°, Ley de Tránsito).

¿Es esta pareja de amigos la que está poniendo en riesgo a quienes pasan a gran velocidad y a bocinazos por los costados? NO. Es precisamente lo contrario.

¿Es un error de ellos hacer uso de las vías? NO. La Ley de Tránsito indica que ese es el lugar por donde deben circular.

Este tipo de escenas es nefasta porque refuerza, en la ya distorsionada conciencia nacional, la errónea idea de que las bicicletas no pertenecen a la calzada y criminaliza de alguna manera a quienes optan por este vehículo de pedales para hacer sus traslados en la ciudad, vistiendo su ropa cotidiana, normal, sin andar vestidos para una guerra en las calles. Poner a esa pareja pedaleando en el medio del tráfico termina siendo un pésimo favor al esfuerzo por normalizar y promocionar el uso de la bicicleta. Además, al hacerlo, el gobierno no toma en cuenta las disposiciones de la Ley de Tránsito. En rigor, la única “falta” (en el papel) es que no llevan casco, pero el video es poco claro y alude a todos los aspectos antes mencionados.

Y repetimos: si sacamos los autos de la escena no hay riesgo, no hay exposición al peligro.

En la escena de la familia caminando pasa lo mismo. Sacamos los autos y el asunto está solucionado. Para aumentar el drama y el pensamiento de “mira esos estúpidos, como se les ocurre cruzar por ahí”, los autos pasan a gran velocidad (la misma a la que circulan por ahí, frente al museo de Bellas Artes, todos los días), a la niña se le mueve el pelo por el gran volumen de aire desplazado por el flujo motorizado. Nuevamente se reconoce el peligro. Colocar a la familia cerca del peligro de la velocidad, el peso y el volumen de los motorizados es un riesgo, algo de lo cual nos queremos mantener lejos.

Y tampoco hay que dejar fuera que muchas veces cuando caminamos, nos vemos obligados a usar la calzada porque los autos bloquean el flujo peatonal al invadir veredas para estacionarlos o definitivamente la preocupación puesta en las veredas es muy cercana a 0.

Autos estacionados en las veredas

Vereda en el centro de Santiago

Para completar el círculo, está el conductor de vehículo motorizado, quien es, a diferencia de los casos anteriores, el único que está habitando un espacio privado, una burbuja que lo mantiene aislado de la ciudad. Es el que está conduciendo maquinaria pesada (no sabemos de donde se inventaron eso de vehículos livianos para referirse a los autos, que pesan más de una tonelada y media, más de 20 veces el peso de una persona adulta promedio.) Es quien va, por defecto, distraído con controles, perillas e indicadores. El que va aislado del sonido exterior, el aire y la vida que hay fuera del auto; el que va limitado en su campo visual; El que conduce una máquina que con pequeños movimientos musculares, sentado en un cómodo sillón en el que incluso se puede dormir cómodamente, puede alcanzar grandes velocidades, tremendamente contrastantes con la naturaleza humana. Con muy poco esfuerzo todo ese poder puede salirse de control y desencadenar una tragedia, donde con frecuencia los más dañados son los que están fuera, interactuando directamente con la ciudad.

Sabemos que la mente aguda está pensado en estos momentos, “pero si todos son igualmente responsables, a todos los actores de tránsito hay que medirlos con la misma vara”. Son igualmente responsables por sus vidas, pero si se cree que son igualmente responsables por la vida de los demás, es conveniente ir y repasar un poco de física básica. Peso, Volumen y Velocidad: mayor poder implica mayor responsabilidad.

Entonces viene la pregunta. Si se reconoce el peligro, se reconoce el riesgo de la cercanía de las personas a este torrente de metal, ¿por qué no mejor trabajar para restringir y disminuir el peligro que representan los vehículos motorizados en la ciudad, por ejemplo: disminuyendo la velocidad máxima, fiscalizando conductas agresivas de conductores motorizados, diseñando la ciudad para que sea más fácil y sencillo caminar y pedalear, implementar zonas 30, semáforos con tiempos pensados en peatones y no en el flujo motorizado particular, mejorando el transporte público, etc.?

Por ahora, se sigue optando por criminalizar a las víctimas y el Estado sencillamente se sacude las manos diciendo: “En la calle, los peores riesgos los corres tú”. Y yo les daría vuelta la frase: “Hey!! en la calle los peores riesgos los corro yo!”. Ya es hora, Estado querido, de que te pongas las pilas: pacifiquemos el tránsito, erradiquemos la velocidad y el protagonismo motorizado de la ciudad y pongámonos a trabajar de forma seria como país en mejorar nuestro medio ambiente urbano, precisamente porque podemos, porque nosotros los seres humanos somos quienes lo diseñamos.

Documento escrito por Ismael Otero y Claudio Olivares Medina.

20 thoughts on “¿Por qué el video “riesgo” de Manéjate por la Vida falla en lograr conciencia vial?

  1. Excelente el articulo!

    cuando vi el comercial me quede como 10 min mirando la tele cn cara de “WTF”

    ojala de a poco dejemos de encerrarnos y nos demos cuenta que la ciudad es nuestra. no de los autos y nos la vamos tomando nuevamente.

    recuerdo aquellos años en los que podia jugar a la pelota en la calle. ahora los niños solo pueden jugar a la pelota en el playstation.

  2. Felicitaciones por el artículo! El video es bueno pensando en que corresponde a la realidad que vive nuestra salvaje ciudad…yo ando en bicicleta frecuentemente y hay que estar totalmente alerta a los automóviles, buses y camiones, ya que no hay cultura al respecto. No cruzaría a mitad de cuadra una avenida tan congestionada como la que muestran en el video, y tampoco me atrevería a andar sin casco por la pista central, mientras no se logre hacer conciencia en los demás: la reflexión planteada en el artículo es justamente donde todos debemos apuntar, hacer que los automovilistas dejen de sentirse los dueños de la calzada y hacerles saber que las leyes del tránsito nos permiten ocupar “su” zona. Y claro, con la ayuda de modificaciones a las leyes del tránsito, la tarea se haría mucho más fácil. Por ejemplo, en Salvador con Marín el semáforo en verde para los automovilistas es ETERNO en las horas punta, y para peatones y ciclistas una mierdi…vas cruzando y en la mitad ya está parpadeando tu luz verde, sin mencionar que los autos y micros quedan atravesados en la zona del cruce….HAY HARTO POR AVANZAR, y creo que se está yendo por buen camino. A dar vuelta la tortilla!!!!!! Saludos…

  3. Cuando retome el uso de la chancha mi familia lo primero que me dijo fue: uy que peligroso? Tay loco tremendo piqué? Transito seis días a la semana desde el paradero 19 de santa raquel en la florida hasta nueva costanera en vitacura y en ida me demoró 1 hora de vuelta lo mismo.me hubiera gustado escuchar,,.que bien que hagas ejercicio pero bueno.el problema es que no se sienten capaces

  4. Uf!!! Ustedes hablan de hostilidad de la ciudad o las autoridades y nada más hostil que ustedes y esa pose de ‘nosotros usamos bicicletas así que somos los mejores y todo el resto está mal’ No veo que hayan entrevistado a alguien del programa o a los publicitas que hicieron el comercial como para que hablen con tanta certeza de los argumentos a los que se refieren. Lo que yo vi,. fue un comercial dirigido a los ciclistas, los conductores y los peatones y eso del “traspaso de la responsabilidad” es lo más ridículo que ustedes pueden decir, por su puesto que la responsabilidad por nuestra vida parte de cada. En vez de ponerse a la defensiva,m debieran aplaudir cualquier iniciativa que llame a tomar conciencia sobvre seguridad vial, las ciudades ya están mal construidas, cualquier ayudfa para evitar accidentes es válida, y así como se importan tanto ustedes mismos, también deberían importarles los conductores y peatones.

  5. Me parece que se hizo una lectura demasiado rápida del comercial. Es cierto que piden a los ciclistas y a los peatones disminuir sus conductas de riesgo, pero también lo hacen a la conductora del automóvil que al consultar su celular y hablar con su copiloto se distrae y adopta una conducta peligrosa, y me parece que eso les pasó completamente por alto en su afán por criticar los automóviles.

    Estoy de acuerdo en muchos de los puntos que evocan en el artículo, sobre todo en el echo que la ciudad fue construida pensando en el auto y dejando de lado los otros usuarios y que es urgente modificar la forma en que una ciudad se organiza para mejorar la calidad de vida de sus habitantes (zonas 30, mejoras en la eficacia y eficiencia del transporte público, construcción de ciclovías, etc). Pero eso no impide aceptar la realidad de hoy y prevenir en cuanto a las formas de actuar HOY : sí, deberían haber zonas 30 donde los peatones crucen en la mitad de la calle sin encontrarse con un auto que va a 60 km/hora o más, pero si toca cruzar en algún lugar donde la velocidad de los autos es muy superior a 30, no veo cuál es el problema de recomendar de buscar un cruce de peatones o un semáforo para hacerlo.

    Apoyo el comentario de “Francisco” en que hay que ser un poco menos “poeta” al escribir estos artículos. Además las ideas están demasiado desordenadas :se evoca una idea o crítica, se pasa a otra y luego se vuelve a la anterior. Da la impresión que es repetitivo. Y para finalizar, les sugiero que sean un poquito más objetivos.

    Atte.
    Un ciclista urbano

  6. Yo vi a una de mas responsables del comercial.en su lanzamiento en una entrevista en tvn y si…el comercial intenta mostrar las conductas irresponsables y peligrosas de sus protagonistas,de hecho dijo “esos ciclistas por el medio de la calle???…uff que peligroso” lo que da cuenta que ella misma,siendo creadora del comercial y ademas parte de la entidad responsable del.gobierno en estos temas no tenia idea respecto a la ley de transito…
    Y si…nositros los ciclistas somo mejores que los automovilistas,y muchas veces siendo todo lo precavidos y responsables que ppdemos vemos nuestra vida en peligro solo por la velocidad de los automoviles…
    La responsabilidad de mantener el orden en las vias es del estado,que debiese garantizar la.seguridad y el expedito desplazamiento para las personas,sin embargo se privilegia al automovil por un tema de ganancias para el estado,ganancias que ni los peatones ni los ciclistas generamos…

  7. Muchachos, me parece interesante el debate pero… ¡por favor! el video no hace más que constatar irresponsabilidades cotidianas de todos nosotros… incluyendo a los que andamos en bici por la ciudad. Primera vez en muchos años que veo a la autoridad realmente activa en la Educación Vial, y eso ya es meritorio. Lo que ustedes proponen es fantástico, pero no podemos pasar a convertirnos en Holanda de la noche a la mañana. Vamos piano piano, que se llega seguro y se llega lejos. Saludos, C.

  8. Me parece muy bueno el articulo, pero demasiado miope, si el fin es atacar está en lo cierto, pero yo creo que el objetivo de crear conciencia se comienza a cumplir, en las escnas que analizan, por ejemplo los ciclistas pueden usar la calzada, pero deben cumplir con el resto de la ley tambien que los obliga a utilizar elementos de seguridad y la norma que obliga a todos los conductores de vehiculos a circular atentos a las condiciones del transito, cumplen una norma, pero infringen a lo menos 2.
    Lo mismo con el cruce a media calle, no es el lugar, es la accion, si analizan un poco mas nadie con dos dedos de frente y un poco de cordura enseña a un niño a cruzar por entre el flujo, si lo hace ahi encontrará normal tirarse por una autopista.
    Tambien soy pedalero y amante de las 2 ruedas, pero creo firmemente en la capacidad de los humanos de convivir, hoy no existe educacion vial a ningun nivel y este es un primer paso, como todo primer paso puede tener tropezones, pero es peor no camianr.

  9. Me parece tremendo que se quiera reponsabilizar a los ciclistas y peatones por lo peligroso que es andar por santiago. Pero que podemos hacer? siempre es mas fácil criminalizar conductas en vez de solucionar problemas.

    me parece poco consecuente que se incite a los ciclistas a no usar la calle siendo que tenemos las ciclovías que parecen pista de obstáculos.

    creo que una medida urgente y que sería tremendamente efectiva es aplicar restriccion vehicular tambien a los catalíticos, eso descontaminaría el aire y descongestionaría la ciudad. fomentaría el uso y mejoramiento del transporte público y haría a las personas dueñas de la ciudad en vez de a los autos.

  10. Concuerdo en algunos puntos expuestos en el artículo. Sin embargo, -y declarándome un ferviente usuario y defensor de la bicicleta-, se pierde la objetividad al plantear que la solución prácticamente absoluta al problema de transporte es la bicicleta. ¿Cómo pretenden que si yo que vivo en Colina me vaya en bicicleta hasta Hechuraba donde trabajo y en el camino pase a dejar a mis hijas al colegio? Es evidente que este tipo de cuestionamientos depende de mejorar el transporte público, con conexiones eficientes que me lo permitieran. Pero lamentablemente la infraestructura actual no está. Y ese es el problema. Ahí concuerdo en que evidentemente hay que avanzar en políticas de este tipo.
    No es este el caso, pero siempre escucho como argumento para la validación de la bicicleta, el ejemplo de las ciudades europeas, donde la bicicleta reina. Pero se nos olvida que en su gran mayoría aquellas ciudades son del tamaño aproximado al de una comuna santiaguina y donde los ciudadanos trabajan relativamente cerca de donde viven. Otros diseños urbanos, otras culturas, otros recursos, etc. Ahí sí que es totalmente posible cruza en dos ruedas! Sin embargo, las grandes ciudades latinas como Santiago, Buenos Aires, Sao Paulo, Ciudad de México usan la bicicleta como una medio complementario. No como “el medio de transporte”. China lo hace por un tema de recursos. La gran mayoría no tiene acceso al automóvil.
    Respecto del llamado del video, creo invita a ser responsable hoy. Cuando andas en bicicleta, si no hay ciclovía, usa la vereda, pero con respeto. Sino te conviertes en el automovilista prepotente que tanto te carga. Usa casco y medidas de seguridad. Hay un antiguo dicho que dice ¡seguridad ante todo! No encuentro criterioso criticar el que alguien recomiende usar elementos de seguridad. Respecto de las niñas que manejas. Me parece que claramente evidencia la conducción descuidada. Buen punto a corregir. Y sobre la familia que cruza a mitad de cuadra, muy mal está, porque estas conductas son las que generan accidentes que podría tal vez involucrar tanto a ciclistas como a automovilistas. Si otro de los argumentos del uso de la bicicleta es la salud y la vida sana, ¿qué tanto me cuesta caminar media cuadra más y cruzar la calle por un paso de peatones donde por lo menos se baja la posibilidad de accidente?
    Finalmente, entendiendo la apasionada y quizás a momentos hasta polarizada opinión que describen en este artículo, los invito a recordar que todos a veces somos automovilistas, a veces somos ciclistas y a veces somos peatones, por lo que el respeto mutuo y las posibles soluciones a proponer debiéramos pensarlas en beneficio de todos y no sólo en el de algunos.
    Saludos.
    Gonzalo.

  11. Excelente artículo. me representa 100% pues soy de los que se maneja a diario por la ciudad en bicicleta, y he visto de todo en mis desplazamientos. Desgraciadamente , tanto peatones como ciclistas estamos a merced de lo que dicte ésta selva de cemento cuyo rey indiscutible es el automobil, los cuales hace rato que tienen chipe libre para manejarse por la ciudad, ya sea por razones urbanísticas y arquitectónicas (la ciudad fue diseñada así..), por razones económicas (casi cualquiera puede sacar licencia para conducir y luego endeudarse en cómodas cuotas para adquirir un auto..). No existe control alguno, mientras la ciudad crece y crece sin ningún tipo de proporción, la gente se vuelve mas egoista, individualista, egocéntrica y al mismo tiempo, histérica, porque solo piensan en su metro cuadrado de automóvil, pasando a llevar a sus semejantes, le ley del mas fuerte, del más rápido, pero a la larga se darán cuenta q mas vehículos sólo conlleva a tener mas tacos, mayor congestión, ergo mas lentitud en sus desplazamientos. De seguir así va a ser muy difícil cambiar el switch para construir una ciudad mas amable para todos.

  12. El comercial del gobierno muestra 3 conductas irresponsables, lo que se les olvido mostrar es que en el caso de los peatones y ciclistas pueden causar la muerte de si mismos, la conductora descuidada del auto puede causar la muerte de peatones, ciclistas, de si misma y de otros automovilistas, ojala eso lo muestren en el próximo comercial.

  13. Al inicio del artículo se llama a discutir al respecto en base a argumentos y a reflexionar sobre el video, sin embargo, leyendo cada uno de los comentarios, escasean los argumentos y queda muchas veces de manifiesto la casi nula comprensión de lectura que muestran muchos de los que postearon (de un bando o del otro). Creo que el artículo no es “parcial” sino más bien plantea un ejercicio de pensamiento crítico que a muchos resulta contrastante ante un pensamiento colonizado por la cultura del automóvil.

  14. Tremendo artículo. Me parece esencial destacar el punto esencial respecto a la responsabilidad en calles y rutas: Al manejar un auto, estás manejando un arma, maquinaria pesada que fácilmente puede matar una familia completa sin que pase nada al conductor. Es frente a esta situación que el conductor es el primer responsable de salvaguardar su vida y la de los demás.

    Bien hecho!

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