Usos prácticos para las llaves de repuesto de tu candado

Perder las llaves de tu casa es una sensación muy desagradable. No sólo porque no puedes entrar a ella, sino porque además tienes que pasar por el trámite de conseguir un cerrajero para abrir la chapa. Sin embargo, por más mal que lo pases, es una historia con final “feliz”: el cerrajero puede abrir esa cerradura.

En el caso de los candados de bicicleta, cuando son buenos, el final de la historia no es tan feliz  puesto que las cerraduras que tienen son de alta seguridad y no son vulnerables con los métodos tradicionales que usan los cerrajeros. Además, cada candado tiene un modelo único de llave. En pocas palabras: si perdiste la llave de tu candado, no tendrás otra alternativa que cortarlo con una “galletera”. Ahora imagina tener que hacerlo cuando tu bicicleta está agarrada con ese candado a parte del mobiliario en algún lugar público. ¿De dónde sacas una galletera?¿Dónde la enchufas?¿Cómo explicas que la bicicleta es tuya y que no te la estás robando, sino que perdiste la llave del candado?

Teniendo estas situación en consideración, la marca de candados Kryptonite (con quien no tenemos ningún tipo de vínculo o asociación) inició su programa “Key Safe“, que consiste simplemente en que cuando compras uno de los modelos incluidos en este programa puedes pedir que te envíen un par de llaves extra, sin costo alguno.

Más allá de querer coleccionar y guardar más llaves de las que probablemente llegarás a usar, a menos de que seas muy descuidado o distraído,  el tener dos pares de llaves te permite ser creativo y práctico al momento planificar el uso de tu candado.

candados

En mi caso, mi novia y yo tenemos candados del mismo modelo para nuestras respectivas bicicletas, y cada uno tiene una copia de la llave del otro. Cuando salimos juntos no tenemos problemas para dejar ambas bicis aseguradas (con su respectivo candado) en caso de que a uno de los dos se le haya quedado su llave en la casa. Además, cada uno puede agarrar cualquiera de los dos candados al salir, pues ambos tenemos las dos llaves.

Otra de las copias la tengo en mi lugar de trabajo, en caso de que por mala suerte (o por descuido) pierda mis llaves en el trayecto. Así puedo dejar mi bici segura durante el día, y volver a casa a recuperar la tercera llave que está en un llavero que tiene una copia para cada candado.

Y la cuarta? Es un secreto, pero también tiene una función práctica similar a lo que les he contado.

Hay muchas otras opciones, como por ejemplo dejar copias en los lugares que habites o visites con frecuencia durante el día, o inclusive tener más de un candado, para dejarlo anclado en esos lugares sin necesidad de andar transportándolos todo el tiempo. Es cierto, no es barato tener tres o cuatro candados, pero si los lugares son sólo un par, es una alternativa a considerar.

Como sea, siempre será una buena idea tener tus llaves extra de repuesto ante cualquier imprevisto que amenace con dejarte sin poder danzar sobre los pedales de tu bici por no tener las llaves para liberarla.

One thought on “Usos prácticos para las llaves de repuesto de tu candado

  1. ¿4 llaves? eso es de millonarios, el mío venía con 2 y ya perdí una, trato de tener la que me queda siempre a la vista

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