Incapaces de ver la enfermedad terminamos encandilados con el síntoma

El diario LUN la semana pasada y hoy el nuevo periódico hoyxhoy, acusan un sintoma real que es posible experimentar día día. Muchos personas que están optando por la bici están utilizando las veredas para desplazarse. Esto provoca en algunos casos molestia en quienes van caminando, lo he experimentado yo mismo también. No es grato sentir de sorpresa el paso acelerado (teniendo como referencia la velocidad peatonal) de una bicicleta a centímetros de nuestro cuerpo.

Portada diario hoy x hoy

Una de las primeras cosas que hay que reflexionar aquí es que como seres humanos que somos, no siempre tomamos buenas decisiones, cometemos errores, somos inconscientes y no siempre tenemos una conducta empática. Estos episodios de “tontera” no nos son traspasados por el vehículo que conducimos o por nuestra decisión de transporte. Con esto quiero dejar en claro que no son los “ciclistas” unos estúpidos, ni los “automovilstas” el grupo que acapara la inconsciencia y los “peatones” los tontos que andan por ahí deambulando com bobos. Con esto quiero invitar a hacer a un lado la odiosa clasificación y asignación de estupideces de todo tipo al grupo de personas que decide usar tal o cual vehículo. Todos podemos sufrir estados de tontera, tomar malas decisiones y ser completamente desconsiderados con los demás en las vías.

Regresando al tema. Ambas noticias, así como vimos hace unas semanas en un intercambio de cartas en la arena favorita de nuestro país para debatir públicamente mediante texto (las Cartas al Director de El Mercurio), apuntan fuertemente los dardos a quienes optan por la bici, sindicándolos como origen y causa del problema.

La gran cantidad de personas que es posible ver pedaleando en las veredas indica al menos dos cosas:

  • La demanda por el uso de la bicicleta está creciendo porque mucha gente quiere disfrutar de sus beneficios, especialmente en ahorro de tiempo y dinero.
  • Si existe tal nivel de demanda, cerca de 800 mil viajes diarios en la ciudad (casi una tercera parte de los del metro), ¿que se está esperando para dar respuesta y seguir fomentando el creciente uso de la bici? La ciudad no está siendo capaz de responder a esa demanda porque el sistema vial está pensado y ha sido construído por años teniendo en cuenta únicamente vehículos motorizados, particularmente los privados, invalidando prácticamente la opción por usar cualquier otro modo de transporte que no sea manejar tras un volante.

No es primera vez que esta discusión se da, hace exactamente 23 meses, el 7 de febrero de 2011 el diario La Tercera publicaba “Peatones y ciclistas se disputan las veredas” y analizamos la misma discusión que hoy vemos casi calcada 2 años después, desde 3 perspectivas, caminando, pedaleando, manejando y finalmente revisamos las responsabilidades del estado, quien a estas alturas, con una discusión por seguro con más de 2 años de antigüedad, sigue de brazos cruzados sin tomarse en serio el tema del transporte urbano en el país. Es cierto, se han dado algunos pasos pequeños, pero el estado de Chile sigue fomentando el uso del auto como LA opción válida, directa e indirectamente, ya sea mediante la construcción de más vías, la expansión urbana, la nula planificación territorial, ausencia de un transporte público fiable que se transforme en una opción real para viajar, etc.

Nada sacamos con empezar a sacarnos los ojos y entrar un una guerra que fomenta la enajenación de los ciudadanos, odiándose unos a otros. El estado tiene una gran responsabilidad y es quien de alguna forma tira la piedra y esconde la mano, por su falta de acción para tomar cartas en el asunto y por la implementación de infraestructura (es el mismo estado quien ha construído ciclovías intermitentes en veredas y mezclado el flujo ciclista y peatonal en cruces del 98% de las vías de Santiago) y medidas mediocres  para hacer válido y competitivo el set de modos de transporte que no son el auto. La enfermedad entonces es que una ciudad pensada por y para el automóvil termina consumiendo espacios y no deja lugar para efectuar un ordenamiento vial que permita a todos desplazarnos con comodidad, seguridad y eficiencia. En resumen no permite desarrollar buenas experiencias urbanas.

Y finalmente, a la gente que usa las veredas, es entendible en gente que recién se está subiendo a la bici y quiere usarla porque sabe que le hace bien y su percepción de seguridad es muy baja. Pero por favor, a todos aquellos que demuestran y se jactan de su destreza en bici sobre las veredas, sepan que ya están lo suficientemente preparados para pedalear por la calle, bájense a la calzada, no es la cosa terrible que se imaginan.

PD: ¿Por qué la prensa ni la ciudadanía hace visualizar la invasión en las veredas cuando son utilizadas como espacio para estacionar autos?

Cartas al director: El deseo de una mejor experiencia urbana

Fue una semana movida, una de tantas, en cuanto al comportamiento vial en Santiago. A través de las cartas al director del diario El Mercurio, una vez más, los ciudadanos nos convertimos en el medio de transporte que conducimos y las acusaciones entre “especie y especie” intentaban dejar al otro como único responsable de los malos modales en las vías.

Y esta discusión no sólo se da acá en Chile, pasa al rededor del mundo con igual intensidad. Eso deja clara una cosa al menos, no estamos teniendo tan buenas experiencias urbanas como queremos y la discusión manifiesta el deseo de llegar a entendernos mejor y sobretodo, respetarnos.

CO2 Green Drive 2012, Santiago de Chile

Una carta destaca por hacer un llamado a dejar de catalogar a las personas según el medio de transporte por el cual optaron. La solución no será encontrada si negociamos como tribus, el asunto tenemos que resolverlo como ciudadanos, entendiendo que todos tenemos el mismo derecho a movilizarnos, acceder y disfrutar de la ciudad.

Otras, en el extremo más básico, ese que cree que el dinero lo compra todo, desliza que el pago de permiso de circulación implica mayores derechos a quienes eligen el auto por sobre los demás. Aquí el texto íntegro.

Automovilistas y ciclistas

Señor Director:
Arriesgando a ser políticamente incorrecto, hay que decir que los automovilistas pagan permiso de circulación. Los ciclistas no.
Gianfranco Ferralis Z.

Luego de al menos tres días de cartas, parece que El Mercurio decidió dar un corte a la discusión, seguramente por la gran cantidad de cartas en respuesta recibidas, quien sabe. Aquí dejamos una sin publicar, que enviamos ayer en respuesta a la de Gianfranco Ferralis Z.

¿Permiso de circulación para ciclistas?

Sr. Director
En una carta publicada ayer, el señor Gianfranco Ferralis desliza que por pagar permiso de circulación, en auto se tiene más derechos en las vías. Ante eso queda comentar lo siguiente:

A raíz de nuestra pobre convivencia vial y marcado individualismo, de vez en cuando surge la idea de que quienes optan por pedalear, deben pagar permiso para circular como quienes deciden manejar un auto.

Necesitamos impulsar el uso de la bicicleta. Cuando optamos por ella, muy al contrario a lo que sucede con el auto, generamos cero costo por viaje y probablemente un ahorro al estado. Pagar por pedalear desmotiva el uso de la bici y termina generando más problemas de los que pretende resolver (¿El monto recaudado alcanza a cubrir los costos de operación?). Es un error pretender resolver con registro de bicis un tema de comportamiento derivado de la inequidad existente en las vías. Quienes optan por el auto llevan pagando durante décadas estos permisos y sus modales viales no han mejorado.

El permiso de circulación no es un pago por usar la vía, sólo paga un minúsculo porcentaje de los costos que el transporte motorizado genera en: salud pública, seguridad vial, capacidad vial, costos por retrasos, congestión, de infraestructura urbana, etc., costos que pagamos todos y que deberían pagar sus usuarios.

Medidas como tarificación vial, disminución de oferta de estacionamiento, impuesto al combustible, cobro por propiedad, impactan positivamente en toda la población, mejorando el tiempo de viaje de transporte público, disminuyendo la polución, los siniestros viales, el tráfico, aumentando la seguridad para quienes caminan y pedalean, aumentan las ventas en el comercio, mejoran la calidad de vida.

Menos autos en las vías incluso es bueno para cuando necesitamos usarlo. Más autos definitivamente es beneficio para nadie.

Álvaro Gatica Salas, Claudio Olivares Medina

No será la última vez que este diálogo suceda, muchos vendrán y cada vez hay más gente lúcida que entiende que el problema no es de tribus, si no de ciudadanos con “malos modales” debido a que por años hemos vivido en ciudades cuyo medio ambiente, vías y normas han sido creadas y/o adaptadas para máquinas y no personas.

Muévete en bici hoy, será un buen día.

Aquí la lista de las cartas que recopilamos de esta conversación, por si tienes ganas de sumergirte en el diálogo. Hay varios comentarios interesantes también.

La criatura con 4 ruedas

Hoy ha sido nuevamente uno de eso días en que a través de los medios y las redes sociales brota, como los hongos de un problema de humedad sin resolver, la discusión de los pedaleros en veredas, los pedaleros en las calles, la demanda de respeto al mismo tiempo que se acusa al resto de irrespetuoso. Que los autos, que los peatones… Todos tintes, matices, puntos de vista y palabras que convergen en una sola cosa. Respeto, convivencia, calidad de vida.

Pensaba en escribir un largo post respecto a eso, pero al tiempo que tenía una pereza tremenda de hacerlo. Todas las cartas a la prensa, los reclamos y la odiosidad vía tuits calificando a las personas según su opción para moverse, son un fiel reflejo que nuestra experiencia urbana no está siendo satisfactoria y que un cambio importante de paradigma es necesario en las ciudades.

Mirando en retrospectiva, el status quo es producto de nuestros últimos 100 años de historia, cuando comenzamos a pensar en máquinas en vez de personas, en números en vez de comportamiento, en velocidad en vez de nuestra propia escala humana. Esa cultura que convirtió las vías en lugares de paso y erradicó todo acto de permanencia y disfrute de lo público.

[vimeo]http://vimeo.com/46416575[/vimeo]

A través de el Blog Bicicletas Ciudades y Viajes, veo este video llamado “Momentum, la criatura de las 4 ruedas“, donde con comentarios sencillos y precisos podemos ver, y luego reflexionar, el porque nos transformamos en una ciudad, llena de extraños en movimiento.

Y aquí está la clave del respeto. Si no somos capaces de reconocer al otro, porque nuestra cultura derivó en permanecer aislados en cápsulas de metal, cómo podemos avanzar hacia una cultura que abrace nuevamente la empatía, el diálogo, la aceptación del otro?

Ese cambio de paradigma implica ponerle freno y control a esta criatura de las 4 ruedas para dar paso a sistemas más virtuosos como el transporte público, los pies y la bicicleta.

Muévete en bici hoy, será un buen día.

Los escapes motorizados nos están jodiendo, y a todos

Hoy apareció en La Tercera un artículo más que apunta al uso de la bicicleta desde una perspectiva negativa. “Estudio mide peligrosos niveles de contaminación en ciclovías de Santiago“. El estudio mencionado fue hecho por el Centro de Sustentabilidad de la U. Andrés Bello, usando un medidor de partículas ultra finas mientras pedaleaban por algunas de las vías de la ciudad que cuentan con infraestructura segregada para bicicletas.

Pollution!

Siempre es bueno contar con información y también es bueno que esta sea consistente y pueda ser contrastada. La primera falencia de este trabajo es que sólo se midió desde una bici, pudiendo haber sido desde la vereda caminando o desde un auto; mejor aún si hubiese sido desde los 3. La razón para haberlo hecho sólo desde la bici es antojadiza. Segundo, tiempo. No se contempló el tiempo de exposición que tendrían estas personas en sus distintos modos de transporte, de tal forma de poder al menos tener un indicador que permita realmente, de forma seria, ver quienes están más expuestos.

La pintura, los tachones y la sola existencia física de una ciclovía no concentran ni menos almacenan los gases, como si la ruta fuera una manguera invisible. Los gases no están sólo en la ciclovía, si no que en la vía completa y provienen de autos y en mayor medida desde los motores diesel, inexplicablemete fomentados en nuestro país. En simple, por los motores estamos expuestos todos a niveles altos de micropartículas.

Haber hecho la medición también en vías sin ciclovías, hubiera aportado aún mayor información.

Internacionalmente se han efectuado varios estudios, varios concluyen que la exposición de los automovilistas dentro de los autos es sutilmente mayor que la de los pedaleros en vías ciclistas segregadas. Uno de los más recientes, llevado a cabo por la Universidad de Utrecht, Holanda, concluye que en un viaje promedio de 7.5 km en bici, puede quitarte 21 días de vida a raíz de la contaminación del aire, pero los beneficios ganados al elegir pedalear y la actividad física que eso implica, permiten ganar en promedio 8 meses de vida, por lo que los beneficios del pedaleo superan casi en 10 veces sus riesgos.

Claramente esta medición es carnada fácil para la prensa, como moscas van y nos regalan titulares desmotivadores. Interesante sería que, apoyados por un trabajo académico sólido, los titulares fueran del tipo “Estudio concluye que los gases nos están matando, necesitamos más gente en bici”. Conocemos bien la fuente de los gases y la contaminación, sabemos que particularmente los motores diesel deberían ser erradicados, entonces la cosa aquí no es mover o desplazar las rutas ciclistas, se trata de implementar medidas rigurosas que limiten el uso del auto, ir por la fuente de la contaminación, no revestir en filtros a los ciudadanos y menos a aquellos que somos parte de la solución.

Muévete en bici hoy, será un buen día.

Fotografía: Dr. Keats, vía Flickr

Elecciones municipales 2012: A Votar en Bici

Este domingo 28 se celebran las elecciones de alcalde y concejales en Chile. Facilitar el proceso, hacerlo más expedito, rápido, no sólo es responsabilidad del estado; Nosotros como ciudadanos tenemos que hacer también nuestra parte. Hagamos memoria y recordemos las últimas elecciones. Grandes tacos, pérdida de tiempo, veredas llenas de autos estacionados bloqueando el flujo de caminantes, jardines y zonas verdes pisoteadas por los gruesos neumáticos de camionetas y “vehículos familiares”. Bocinazos, gritos, frustración… No creo que haya alguien a quien le agrade estar en un ambiente bajo esas condiciones.

Queremos invitarlos a hacerse las cosas más fáciles en lo personal y en lo colectivo. Agarren una bici, la que tengan a mano y vayan a votar pedaleando. Pedaleen en grupo, acompáñense a los distintos centros de votación. Aprovechen la oportunidad de vivir la experiencia de moverse en bici.

En el Estadio Nacional, el centro de votación emblemático y más grande del país, habrá custodia masiva y gratuíta de cletas desde las 8:00. Esto ayudará a descongestionar las vías al rededor de este lugar y lo puedes hacer tú en muchos otros centros de votación por la sola elección de pedalear en vez de ir en auto. Aquí puedes ver algunos consejos sobre como anclar de forma segura tu bici.

Que gane la bici.

¿Por qué el video “riesgo” de Manéjate por la Vida falla en lograr conciencia vial?

Queremos invitarlos a hacer una reflexión, analizar y debatir con argumentos. En el siguiente texto hacemos un análisis a la reciente campaña lanzada por el programa “Manéjate por la vida” de CONASET, que busca disminuir la cantidad de muertes y lesiones provocadas por siniestros de tránsito. Chile lamentablemente tiene elevadas cifras que lamentar por la sola actividad de desplazarnos. Entendemos la ciudad como el espacio en que nos comunicamos, interactuamos y desarrollamos, entre otro número importante de cosas. La congestión y la hostilidad que se deriva del dominio de los vehículos motorizados particulares y su velocidad en el medio ambiente urbano, elimina completamente la capacidad de comunicación al complicar y hacer inseguros los desplazamientos.

Es un hecho, nadie quiere estar cerca de la velocidad y la agresividad de un flujo motorizado sin control, nadie quiere morir bajo las ruedas o atrapado y aplastado en toneladas de metal torcido. El flujo motorizado en las ciudades tiene la sutileza de un elefante en una cristalería. Para recuperar la seguridad de desplazamiento en nuestras ciudades y ejerecer el derecho a vivirlas en paz, aparecen dos caminos, alejar a las personas de las calles y condenarnos a vivir encerrados, tras rejas peatonales, extendiendo los trayectos a pié o en bicicleta, y en definitiva abandonando las vías para subvencionar la velocidad o, la apuesta de tomar el toro por las astas de una vez por todas y controlar el flujo motorizado para recuperar el espacio urbano y dar paso nuevamente a la comunicación y el entendimiento, para recuperar la permanencia humana en las calles. Esto es diseñar ciudades para las personas y no las máquinas, ciudades a escala humana, diseñando ciudades para invitar a las personas a caminar, pedalear y usar el transporte público.

¿Por qué el video “riesgo” de Manéjate por la Vida falla en lograr conciencia vial y un entorno urbano más seguro?

A continuación el video.

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Estacionamiento de bicis en Costanera Center: No todo está perdido

Polémica es la que la prensa ha sacado a relucir con los estacionamientos de bicis del recién abierto y polémico Costanera Center. En sólo algunos días de funcionamiento el tema se centra en la falta de seguridad que el diseño presenta, la falta de techo para proteger las bicis del clima y la pregunta ¿Responde la empresa en caso de robos?

Dejando a un lado (por el momento) la polémica por el impacto urbano de este edificio y la forma en que el privado pone un pié encima al estado y modela (o distorsiona) la ciudad acorde a sus propios intereses, veamos los elementos positivos que esto tiene. Con esto reconocemos que hay buena iniciativa ampliamente mejorable.

Estacionamiento de bicis en Costanera Center

Los estacionamientos tienen una buena ubicación. No están en zonas escondidas o en subterráneos, si no que emplazados en los accesos principales del edificio. Eso es positivo para quien llega en bici (estacionas y accedes) y también a la promoción de la misma. En la medida que sean usados (cosa que depende de un buen diseño y servicio) funcionan como “vitrina” a la bici. Imaginemos los estacionamientos llenos de bicicletas mostrando que cada día somos más y que la bicicleta es parte importante del escenario urbano. Creemos que a nadie le pasaría desapercibido que eso este lleno de bicis.

Por otro lado está la iniciativa del privado (no importa si lo hace porque quiere limpiar su imagen subiéndose a la onda de la bici), que dedica un espacio a estacionar cletas. Eso no lo podemos negar, el espacio está, entonces toca más que aportillar, identificar los errores y proponer mejoras que permitan terminar con infraestructura de calidad para estacionar, que es lo que queremos.

Ahora pasemos a los puntos negros de esta iniciativa y los caminos para mejorarlos (Señor Paulmann, tome lápiz y papel).

Diseño del rack

Aquí se nos cayó porque en primer lugar no es universal, lo que significa que no todas las bicicletas caben debido al estrecho espacio que hay en cada módulo. Bicis con frenos de disco, alforjas y parrillas, como para repasar las variaciones más a mano, no caben. Ampliar el espacio en cada módulo solucionaría el asunto.

Espacio estrecho para colocar la bici

El diseño del rack no permite acomodar la bicicleta para que el usuario pueda hacer las maniobras de estacionamiento. Esto es: bajarse de la bici, apoyarla, buscar llaves, acomodar bolsos y compras (especialmente compras, que es lo que a ud. más le interesa) y anclar (o des-anclar). Por lo tanto un diseño que permita apoyar la bici se agradecería con creces.

El diseño tampoco ofrece facilidad para anclar la bicicleta. Un buen diseño de rack entrega varios puntos de “amarre” para que el usuario pueda asegurarla con su sistema preferido y en especial, los sistemas más seguros, como el U-Lock.

No es amigable con el U-Lock

Un diseño en U invertida, como el de la foto siguiente, es sencillo y muy parecido a lo que ya tiene, por lo que es cosa de ponerse más generoso con el material (ues más grandes, mejor anclaje al piso y refuerzos generosos para resistir vandalismo) y aumentar el espacio entre cada módulo de estacionamiento. La municipalidad de La Reina implementó este diseño hace unos meses, por si desea echar un vistazo.

U Invertida en La Reina

Ofrecer protección del clima (el sol del verano, las lluvias y heladas de invierno) sería una muy buena adición. El techo puede hacer muy buen equipo con un módulo informativo con una guía que oriente a los usuarios en las buenas prácticas para estacionar la bici.

Buenas y malas prácticas en el uso del ulock

Finalmente algo que no tiene que ver con la operación de anclar la bici, pero si con el “concepto”. Colocar ceniceros al lado de las bicis resulta inapropiado. Sugiero mantener sólo los basureros y colocar una señalética que indique que ahí se estacionan bicis.

Seguridad

El diseño tiene mucho que ver con la seguridad, pero al ofrecer el servicio de estacionamiento y tal como lo ha hecho con su “emprendimiento” de los supermercados, ¿por que no se pone con unos guardias que le echen un vistazo a las bicis? De esa forma ud. ayuda a que la gente se atreva a ir en bici e invita a que los estacionamientos sean usados, con eso también ayuda a la promoción de la bici que tanta falta le hace a Santiago, particularmente ad portas de un colapso vial gracias al exceso de motorizados. Pero para que ahondar en eso, tema que ya sabe.

Colocar el guardia no quita que por nuestro lado sigamos educando y motivando a los usuarios de la bici a olvidarse de los cables y sistemas de amarre de bicis que son fácilmente violables con herramientas baratas, las que cualquier ladrón de puede comprar en una ferretería. Por lo tanto, nosotros seguiremos haciendo nuestro llamado a que los usuarios de la cleta no pierdan la independencia y la economía que la bici les brinda, por usar sistemas de anclaje inadecuados, como el cablecito, si no que a ser responsables y cuidemos nuestra cleta con un sistema más seguro como el U-Lock. Lamentablemente roban aquí y en la quebrada del ají. Un buen sistema de seguridad nos permite a todos los que pedaleamos, utilizar casi cualquier fierro como estacionamiento.

Ya tenemos el espacio, ahora a mejorar las instalaciones y las prestaciones para que ocupemos la frase “modernos estacionamientos de bicicletas” con propiedad.

Ciclovía de Sta Isabel a contramano, hay mas de lo que aparenta.

La ciclovía de Santa Isabel fue una de las primeras en implementarse al comienzo de este boom constructivo de vías segregadas. Va por una vía de relevancia porque permite muy buena conexión con el centro de Santiago, particularmente del sector conocido como el “barrio universitario”, y comunas como Providencia, Ñuñoa, La Reina y Peñalolén (El eje Sta Isabel/Diagonal Oriente se convierte luego en Arrieta).

Otros puntos positivos en su trazado son: Va por la calzada, lo que permite que sea contínua, sin eventos que desvíen el camino y es unidireccional. En contra tenemos que: es angosta (una persona en un triciclo de reparto la bloquea completamente el flujo), la superficie de rodado es bastante deficiente, se mantiene poco, los elementos de segregación en concreto no son los más adecuados y la señalización dirigida al flujo motorizado es nula.

Triciclo en Sta Isabel

Sta Isabel, triciclo y bici a contramano

Con todas las características descritas anteriormente, se suma que esta ciclovía es utilizada en doble sentido, lo que se transforma en una molestia para los usuarios. Quienes van en el sentido definido (Poniente > Oriente) deben enfrentar un flujo creciente de otros usuarios de bicis que van en dirección al centro y efectuar maniobras bastante finas para compartir el estrecho espacio sin chocar o toparse. Otros “infractores” conscientes de que van a contramano optan por subir a la vereda e invadir el espacio peatonal, para retomar la ciclovía una vez que ya se han cruzado con el otro pedalero.

A contramano por Sta Isabel

Pero aquí no se trata de culpar a quien usa triciclo o quien va a contramano. Eso nos llevaría a caer en una tonta guerra entre nosotros mismos. El tema de fondo es que aquí se ha generado un problema a los usuarios por una deficiente infraestructura segregada y el diseño del perfil de esta vía que no tiene en cuenta las necesidades de los usuarios de la bici. Por lo tanto la responsabilidad primera de este tema cae en el estado.

Si, la ciclovía de Sta. Isabel es unidireccional y para evitar problemas corresponde que la vía sea utilizada como está definida, es lo que podemos hacer en lo inmediato. La vía complementaria para bicis en formato ciclovía va 3 cuadras al norte, por calle Curicó/Tarapacá y Marín/Eleuterio Ramírez es una vía muchas veces mejor que Curicó, ya que tiene menos flujo motorizado y no están los obstáculos propios de una ciclovía.

Entonces el primer llamado es a hacernos a nosotros mismos las cosas más fáciles y a transitar respetando el sentido de tránsito, porque nada sacamos con agarrarnos bronca y molestarnos entre nosotros. Tenemos que unir fuerzas para lo siguiente:

El problema con esto no está exclusivamente en los usuarios. En ellos se manifiesta un hecho que tiene que ver con el estado. Santa Isabel es una vía de relevancia el trazado urbano y si hay flujo de bicis a contramano es precisamente porque es la mejor alternativa para moverse entre el Centro y Vicuña Mackena. Pero la vía es unidireccional. ¿Y por qué?: Autos.

No sé desde cuando esa vía va sólo de Poniete a Oriente, pero me atrevería a aventurar que en algún momento tenía flujo en doble sentido, el que fue eliminado para (y aquí vamos con la palabrita denuevo) “mitigar” la congestión y dar mas espacio al flujo motorizado. Pero, impulsadas por la fuerza humana, con características muy distintas a los autos, mucho más libres de maniobrar, las bicis no tienen por qué responder a esta decisión de dirección pensada exclusivamente en los vehículos motorizados. Concluyo entonces que si existe flujo a contramano en Sta. Isabel es precisamente por la relevancia estructural de ese eje y que quienes optan por la bici no van a desviarse 3 cuadras en su recorrido. Tratar de entender el problema de fondo nos da pista para detectar que este “mal comportamiento”, incómodo y tremendamente molesto para todos los usuarios de la ciclovía, tiene su origen en que las vías están pensadas para la necesidad de los autos y quienes pedalean terminan confinados en estrechos carriles que no están respondiendo a la demanda de hoy.

Vías complementarias Sta Isabel

¿Por donde puede ir una solución? Primero entender que el flujo Oriente > Poniente en Sta Isabel existe y debe ser acogido y no eliminado, debido a la relevancia de la vía. Como solución Sta. Isabel podría transformarse una arteria bidireccional para bicicletas, con el flujo Oriente Poniente segregado físicamente en el costado norte de la calzada, de esa forma se genera una pista de “subida” y una de “bajada” y el eje Sta Isabel cobra aún más relevancia para el flujo de bicis. De donde obtenemos espacio: de la calzada, eliminando una pista de flujo motorizado.

Otro camino es hacer del tramo Marin > Eleuterio Ramírez una vía con velocidad maxima reducida, prioritaria para bicicletas, calmando el tráfico motorizado, lo que sin duda sería (y es) una alternativa mucho mas grata que la ciclovía de Curicó para hacer el recorrido Oriente > Poniente.

De todas maneras, ya que las soluciones del estado demoran bastante y por nuestro lado, no esperamos a que sucedan para andar en bici, por favor, circulen en el sentido del tránsito y evitemos incomodidades entre nosotros la verdad es que no cuesta mucho.

Estacionamientos de bicis en La Reina

Pedaleando por la comuna de La Reina me encontré con la señal de una bici, y al seguir la flecha me di cuenta que se trataba de una indicación de estacionamientos de bici. Pensaba ver lo típico, un incómodo cicletero triangular para colocar la rueda, pero no. Era una U invertida, uno de los paradigmas más sencillo, barato, robusto y cómodo para dejar la bici.

Señal de estacionamiento de bicis en La Reina

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Esas bizarras frases motorizadas

No es un hecho aislado que mientras pedaleamos, alguno que otro conductor nos trate de aleccionar a bocinazos o nos grite alguna frase desde el anonimato de la ventanilla del auto. Lo que ellos escasas veces tienen en cuenta, es que en el siguiente semáforo es posible seguir profundizando en la conversación. Cuando ando de ánimo, invierto tiempo en dialogar, con el fin de concluir el diálogo que ellos iniciaron desde el auto. Sin agresión y sin alterarme, he podido conversar en buenos términos con algunos. Otros muy alterados y a la defensiva, mmmmm… digamos que vomitan frases y muchas de ellas tienen contenidos realmente increíbles, que te dejan ahí pasmado, aturdido unos segundos.

Tengo una pseudo colección de las frases más bizarras que me han dicho, las comparto aquí:

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