Cartas al director: El deseo de una mejor experiencia urbana

Fue una semana movida, una de tantas, en cuanto al comportamiento vial en Santiago. A través de las cartas al director del diario El Mercurio, una vez más, los ciudadanos nos convertimos en el medio de transporte que conducimos y las acusaciones entre “especie y especie” intentaban dejar al otro como único responsable de los malos modales en las vías.

Y esta discusión no sólo se da acá en Chile, pasa al rededor del mundo con igual intensidad. Eso deja clara una cosa al menos, no estamos teniendo tan buenas experiencias urbanas como queremos y la discusión manifiesta el deseo de llegar a entendernos mejor y sobretodo, respetarnos.

CO2 Green Drive 2012, Santiago de Chile

Una carta destaca por hacer un llamado a dejar de catalogar a las personas según el medio de transporte por el cual optaron. La solución no será encontrada si negociamos como tribus, el asunto tenemos que resolverlo como ciudadanos, entendiendo que todos tenemos el mismo derecho a movilizarnos, acceder y disfrutar de la ciudad.

Otras, en el extremo más básico, ese que cree que el dinero lo compra todo, desliza que el pago de permiso de circulación implica mayores derechos a quienes eligen el auto por sobre los demás. Aquí el texto íntegro.

Automovilistas y ciclistas

Señor Director:
Arriesgando a ser políticamente incorrecto, hay que decir que los automovilistas pagan permiso de circulación. Los ciclistas no.
Gianfranco Ferralis Z.

Luego de al menos tres días de cartas, parece que El Mercurio decidió dar un corte a la discusión, seguramente por la gran cantidad de cartas en respuesta recibidas, quien sabe. Aquí dejamos una sin publicar, que enviamos ayer en respuesta a la de Gianfranco Ferralis Z.

¿Permiso de circulación para ciclistas?

Sr. Director
En una carta publicada ayer, el señor Gianfranco Ferralis desliza que por pagar permiso de circulación, en auto se tiene más derechos en las vías. Ante eso queda comentar lo siguiente:

A raíz de nuestra pobre convivencia vial y marcado individualismo, de vez en cuando surge la idea de que quienes optan por pedalear, deben pagar permiso para circular como quienes deciden manejar un auto.

Necesitamos impulsar el uso de la bicicleta. Cuando optamos por ella, muy al contrario a lo que sucede con el auto, generamos cero costo por viaje y probablemente un ahorro al estado. Pagar por pedalear desmotiva el uso de la bici y termina generando más problemas de los que pretende resolver (¿El monto recaudado alcanza a cubrir los costos de operación?). Es un error pretender resolver con registro de bicis un tema de comportamiento derivado de la inequidad existente en las vías. Quienes optan por el auto llevan pagando durante décadas estos permisos y sus modales viales no han mejorado.

El permiso de circulación no es un pago por usar la vía, sólo paga un minúsculo porcentaje de los costos que el transporte motorizado genera en: salud pública, seguridad vial, capacidad vial, costos por retrasos, congestión, de infraestructura urbana, etc., costos que pagamos todos y que deberían pagar sus usuarios.

Medidas como tarificación vial, disminución de oferta de estacionamiento, impuesto al combustible, cobro por propiedad, impactan positivamente en toda la población, mejorando el tiempo de viaje de transporte público, disminuyendo la polución, los siniestros viales, el tráfico, aumentando la seguridad para quienes caminan y pedalean, aumentan las ventas en el comercio, mejoran la calidad de vida.

Menos autos en las vías incluso es bueno para cuando necesitamos usarlo. Más autos definitivamente es beneficio para nadie.

Álvaro Gatica Salas, Claudio Olivares Medina

No será la última vez que este diálogo suceda, muchos vendrán y cada vez hay más gente lúcida que entiende que el problema no es de tribus, si no de ciudadanos con “malos modales” debido a que por años hemos vivido en ciudades cuyo medio ambiente, vías y normas han sido creadas y/o adaptadas para máquinas y no personas.

Muévete en bici hoy, será un buen día.

Aquí la lista de las cartas que recopilamos de esta conversación, por si tienes ganas de sumergirte en el diálogo. Hay varios comentarios interesantes también.

Carta entregada ayer, en sede de la UDI

Anoche fue una de esas jornadas que se recordaran con agrado, el poder pedalear juntos con un objetivo común es una cosa que emociona, se agradece a todas las personas que participaron, tanto las que pedalearon como también las que ayudaron a difundir la actividad.

Les queremos dejar la carta que fue entregada anoche en la sede de la UDI, y que en su elaboracion participaron un grupo amplio de personas, que sueñan con tener una ciudad mas humana.

SANTIAGO, Abril de 2011

Señores Honorables Diputados
Presente.

Por la presente quisiéramos hacerles llegar la molestia de miles de ciudadanos por el Proyecto de ley enviado por Ustedes el jueves 14 de abril de 2011 con número de Boletín 7593-15 a la Cámara de Diputados por el cual se propone modificar la ley de tránsito con el objeto de regular la circulación de ciclistas y peatones.

Como usuarios de los espacios públicos, tanto ciclistas como peatones, estamos en total desacuerdo a su propuesta en cuanto a obligar a los ciclistas a circular por la vereda en caso de la no existencia de ciclovías, por cuanto la actual ley de tránsito es muy clara al señalar en el artículo 2, número 1 que la acera es la “parte de una vía destinada al uso de peatones”, y en el número 6 del mismo artículo se define a la calzada como la “parte de una vía destinada al uso de vehículos y animales”, así mismo en el número 8 del artículo 2 de la ley 18.920 se define como ciclovía o ciclopista “el espacio destinado al uso exclusivo de bicicletas y triciclos”.

Con lo anterior queremos expresar la claridad de la ley respecto al uso de las diferentes vías de tránsito, entendiendo que los peatones deben circular sólo por la acera, los vehículos motorizados sólo deben hacerlo por la calzada, y las bicicletas y triciclos deben hacerlo por ciclovías o ciclopistas, y en caso de que no existan estas, se consideran un vehículo más por lo que su circulación se restringe únicamente a las calzadas.

Consideramos que con su propuesta se incrementa la posibilidad de que se produzcan accidentes entre ciclistas y peatones en las veredas, así como entre ciclistas y vehículos motorizados que salgan desde estacionamientos al interior de casas, edificios, oficinas, estacionamientos privados, etc.
Así mismo, entendemos que esta ley incentiva el uso de vehículos motorizados, en desmedro de otras opciones de transporte menos contaminantes y que provocan una significativa disminución tanto del tránsito automotriz, como en los tiempos de viaje de sus usuarios y en la cantidad de accidentes viales que ocurren cada año en nuestro país, y que al mismo tiempo generan una mejora en la calidad de vida y la salud de quienes los utilizan, como son en este caso las bicicletas o simplemente caminar.

Entendiendo que este proyecto se basa en la fiscalización del correcto uso de las diferentes vías, creemos que estos recursos pueden disponerse de una mejor forma haciendo respetar la actual ley de tránsito.
También consideramos que la historia constitucional de nuestro país nos ha enseñado que las leyes no cambian las costumbres de la gente, sino que un correcto plan de educación si lo hace. Por esto sugerimos que, tal como lo señala el artículo 30 de la ley 18.290, se haga una revisión a los planes de educación de los cuales está encargado el Ministerio de Educación, ya que estos son base en el comportamiento de las personas en las vías públicas.
En resumen:

1. La Ley de tránsito vigente ya regula de forma clara los espacios a utilizar por los vehículos y peatones.

2. El Proyecto de Ley no mejora la ley existente, sino que entorpece la libre circulación de los ciudadanos favoreciendo únicamente a los automovilistas, en desmedro cualquier otra forma de transporte (incluyendo ciclistas y peatones).

3. Lo que se necesita es desincentivar y regular el uso del automóvil, en favor de otros medios más eficientes, menos contaminantes, y más inclusivos para la vida ciudadana.

Sin más que decir, y esperando que sea reconsiderado su proyecto de modificación al artículo 129 de a ley de tránsito 18.290, nos despedimos atentamente.

Ciclistas y peatones de Chile