Buscan duplicar la red de ciclovías en Santiago: ¿ahora si que si?

Hoy apareció en la prensa, específicamente en el diario La Tercera, un artículo titulado “Gobierno alista plan para duplicar e interconectar red de ciclovías en Santiago” con el que el gobeirno busca optimizar el diseño y la ubicción de las ciclovías.

Ciclovía en Ñuñoa

Debo confesarlo, a estas alturas tengo un nivel importante de escepticismo respecto a lo que un nuevo estudio y pagos a una consultora pueda lograr. El resultado de lo que vemos hoy en las calles es producto de 20 años -leíste bien, 20 años- de estudios, según las propias palabras del Subsecretario de Transportes del gobierno anterior Raúl Erazo. Es entendible entonces que varias veces se haya mencionado que las ciclovías en Stgo son una carrera de obstáculos

¿Qué significa optimizar el diseño? Desde nuestra perspectiva espero que eso esté alineado con:

  • Diseñar para la comodidad de los usuarios en bici y no para la comodidad de los automovilistas (para muestra un par de botones: angostamiento de la ciclovía de A Varas y Nadie Sabe para quien trabajan)
  • Hacer que esta red de ciclorutas sea coherente, un mismo diseño estandar para toda la ciudad
  • Hacer que esta ruta de ciclovías sea directa y cómoda, de manera que no limite las ventajas de desplazarse en bici
  • Que en los cruces sea el ciudadano en bici el que tenga la preferencia, no el auto. Actualmente en todos los cruces, en cada esquina, por una razón que desconozco, los que vamos en bici debemos ceder el paso
  • Que se segregue cuando sea estrictamente necesario y de hacerlo, se tome espacio de la calzada y no de las aceras o parques
  • Que las ciclovías se coloquen en las principales vías y no en calles secundarias. Los que nos desplazamos en bici somos ciudadanos comunes y corrientes, con las mismas necesidades de acceso a trabajo, estudios y servicios que todos los demás
  • No sólo de ciclovías vive el ciudadano. Un plan de infraestructura debe ir acompañado de otros elementos, como cambios legislativos que permitan mejorar la seguridad de todos en la ciudad y hacer de ella un lugar más agradable. Un claro signo de voluntad será entonces disminuir la velocidad máxima en zonas urbanas. No es mucho lo que pedimos para empezar, sólo recuperar nuestros antiguos 50km. La voluntad debe ser mostrada con hechos, no con palabras. Se trata de regular a quien genera los riesgos no a quien los padece.
  • Debe existir un plan fuerte de promoción de la bicicleta, destacando sus aspectos positivos.
  • Las pistas para bicicletas deben ser anchas y unidireccionales. En caso de que sean instaladas en avenidas de doble tránsito, éstas debieran ir al costado derecho siempre. Nuestro paradigma de circulación es por la derecha (al contrario de los ingleses).
  • Un claro signo de un buen sistema de vías amigables con al bici permiten integrarse y cambiar de rutas de manera fluída y natural. El actual diseño tiene puntos negros que en gran parte de los casos obliga a extrañas maniobras para cambiar de ruta.
  • Las soluciones deben ser aplicadas con creatividad. La comisionada de transporte para la ciudad de Nueva York, Janette Sadik-Khan, expresó en la conferencia Velo-city 2010: “Es impresionante lo que se puede lograr con un tarro de pintura y algo de creatividad”. Se trata de voluntad y no exclusivamente de dinero

Y aquí, en el mismo planeta tierra, otras sociedades han logrado con éxito y mucha voluntad política, transformar las ciudades para una mejor calidad de vida. Puedes ver ejemplos internacionales que representan buenas prácticas en esta materia.

Pistas para bicicletas en la calzada

¿Y qué pasa con las actuales ciclovías que orgullosamente se contemplan como trabajo terminado? (Hay 250km construídos) Se sabe que son de pésima calidad, salvo dos casos: Isabel la Católica en Las Condes y 5 de Abril en Estación Central. ¿Se demolerán? ¿Se rediseñarán bajo los nuevos estándares que resulten de este nuevo estudio a licitar? No hay que olvidar que hoy por ley, ante la existencia de vías exclusivas para ciclistas, estamos obligados a utilizarlas, pese a que sean un riesgo para nuestra seguridad y comodidad. Hemos sabido de varios casos de choques frontales de ciclistas por la falta de visibilidad y estrechés de estas “facilidades”.

Estacionamiento de autos en la ciclovía

Finalmente debemos tener en cuenta también que hace falta una fiscalización enserio y rigurosa en materias de tránsito. Por ejemplo, infraestructura histórica, como es el caso de las aceras, está siendo invadida por los automóviles, cuyos dueños las utilizan de estacionamiento. Este hábito está avalado por la indiferencia de municipios y carabineros. Entonces si se piensa mejorar de verdad la circulacion de quienes optamos por la bici, sería bueno partir corrigiendo este tipo de comportamientos. (Ver El auto en las veredas)

El auto en las veredas

Metaforicamente, si queremos servir un delicioso filete, debemos limpiar el plato antes de hacerlo.

¿Qué esperas de este nuevo impulso de palabra a la movilidad en bicicleta en nuestra ciudad?