¿Cuán amigable es tu lugar de trabajo o estudios con la opción bicicleta?

Queremos saber qué condiciones son las que ofrecen los lugares de trabajo y estudios para aquellos que elegimos la bicicleta para transportarnos.

Cada edificio que se construye en Chile, ya sea residencial o de uso público, como estándar, cuenta siempre con un mínimo de estacionamientos para autos, es decir su existencia está garantizada.

Brooks

¿Qué pasa con quienes usamos bicis? La excepción a la norma es que exista un lugar habilitado para dejarlas, o al menos improvisado y con una buena cuota de voluntad. Sin embargo consideramos que las condiciones deben ser mejoradas y parte de los componentes importantes para el fomento de la bici es un buen lugar donde dejarlas cuando se llega destino.

¿Cómo lo estamos enfrentando hoy?, ¿cuáles son las condiciones ofrecidas en nuestro trabajo o lugar de estudio?

Ayúdanos contestando esta nueva encuesta: ¿En qué lugar dejas tu bici cuando llegas a tu trabajo o lugar de estudio?

Muchas gracias.

Los escapes motorizados nos están jodiendo, y a todos

Hoy apareció en La Tercera un artículo más que apunta al uso de la bicicleta desde una perspectiva negativa. “Estudio mide peligrosos niveles de contaminación en ciclovías de Santiago“. El estudio mencionado fue hecho por el Centro de Sustentabilidad de la U. Andrés Bello, usando un medidor de partículas ultra finas mientras pedaleaban por algunas de las vías de la ciudad que cuentan con infraestructura segregada para bicicletas.

Pollution!

Siempre es bueno contar con información y también es bueno que esta sea consistente y pueda ser contrastada. La primera falencia de este trabajo es que sólo se midió desde una bici, pudiendo haber sido desde la vereda caminando o desde un auto; mejor aún si hubiese sido desde los 3. La razón para haberlo hecho sólo desde la bici es antojadiza. Segundo, tiempo. No se contempló el tiempo de exposición que tendrían estas personas en sus distintos modos de transporte, de tal forma de poder al menos tener un indicador que permita realmente, de forma seria, ver quienes están más expuestos.

La pintura, los tachones y la sola existencia física de una ciclovía no concentran ni menos almacenan los gases, como si la ruta fuera una manguera invisible. Los gases no están sólo en la ciclovía, si no que en la vía completa y provienen de autos y en mayor medida desde los motores diesel, inexplicablemete fomentados en nuestro país. En simple, por los motores estamos expuestos todos a niveles altos de micropartículas.

Haber hecho la medición también en vías sin ciclovías, hubiera aportado aún mayor información.

Internacionalmente se han efectuado varios estudios, varios concluyen que la exposición de los automovilistas dentro de los autos es sutilmente mayor que la de los pedaleros en vías ciclistas segregadas. Uno de los más recientes, llevado a cabo por la Universidad de Utrecht, Holanda, concluye que en un viaje promedio de 7.5 km en bici, puede quitarte 21 días de vida a raíz de la contaminación del aire, pero los beneficios ganados al elegir pedalear y la actividad física que eso implica, permiten ganar en promedio 8 meses de vida, por lo que los beneficios del pedaleo superan casi en 10 veces sus riesgos.

Claramente esta medición es carnada fácil para la prensa, como moscas van y nos regalan titulares desmotivadores. Interesante sería que, apoyados por un trabajo académico sólido, los titulares fueran del tipo “Estudio concluye que los gases nos están matando, necesitamos más gente en bici”. Conocemos bien la fuente de los gases y la contaminación, sabemos que particularmente los motores diesel deberían ser erradicados, entonces la cosa aquí no es mover o desplazar las rutas ciclistas, se trata de implementar medidas rigurosas que limiten el uso del auto, ir por la fuente de la contaminación, no revestir en filtros a los ciudadanos y menos a aquellos que somos parte de la solución.

Muévete en bici hoy, será un buen día.

Fotografía: Dr. Keats, vía Flickr

Prensa y conclusiones científicas: a la caza de la víctima

Ciclista en San Vicente

Hace unos días, por diversas fuentes, más de algún usuario habrá recibido desde familiares y amigos, la noticia publicada en al menos un par de medios electrónicos que describe las conclusiones preliminares del estudio de Luc Int Panis, relativo a la polución del aire y el impacto en la salud de la población en actividades relativas a la movilidad. Luc Int Panis lleva al parecer varios años trabajando en modelos de medición que entre otras cosas busca ayudar a la implementación de leyes que ayuden a bajar los altos índices de contaminación que sufren las ciudades del mundo debido principalmente al transporte.

Para la prensa local parece ser altamente rentable basar sus noticias en una de las conclusiones de este estudio (el cual no ha terminado) la cual indica que los usuarios de la bicicleta están expuestos 5 veces más particulas nocivas que un conductor de automóvil. Esto es debido, según el estudio, a que la actividad física desarrollada al ir en bicicleta exige una respiración más frecuente y profunda que ir sentado en el sillón del auto.

La comunidad científica ha estado durante varios años investigando este tema. Otros estudios indican que son los automovilistas quienes sufren períodos más prolongados de exposición a particulas nocivas sindicando incluso que el interior del auto está mucho más contaminado que el exterior. Si esas diminutas partículas son capaces de ingresar a los pulmones y evitar los filtros naturales de nuestra nariz, es totalmente posible que ingresen y no salgan del interior del auto. Basta una búsqueda en Google para encontrar noticias con estudios en la materia que llegan a esta conclusión. Por ejemplo en Nueva Zelandia un estudio concluyó que los automovilustas respiran más aire contaminado que usuarios de la bici o transporte público.

Si bien la comunidad científica podrá estar en este tipo de discusiones y estudios durante largo tiempo, una cosa es clara. Los beneficios generales a la salud personal y colectiva que trae el uso de la bici no son superados por los supuestos riesgos. Y esa es precisamente la clave.

La manera en que este tipo de noticias es entregada parece indicar que se busca desprestigiar a la bicicleta, haciendola aparecer constantemente como un vehículo riesgoso. Se apela al miedo con el fin de alejar a las personas de la bici al mismo tiempo que se fomenta el uso del auto. No debemos olvidar que el uso del auto esta basado en el miedo y se opta por él debido al encierro, aislamiento y negación de lo público porque de alguna manera el márketing de la industria automotriz, la seguridad ciudadana y la seguridad de tránsito, nos han condicionado a creer que la ciudad es peligrosa. El uso del auto es al mismo tiempo la razón y la causa de este problema.

Ahora analicemos los titulares de la prensa local.

Punto Mujer (EMOL):

Andar en bicicleta no es tan bueno, después de todo

Un titular a todas luces amargo y negativo, apuntando el dedo donde no corresponde. En el fondo, según el estudio, los usuarios de la bicicleta son perjudicados por la contaminacion generada por los motores de otros vehículos. Es a ellos a quienes debiera ser apuntado el dedo acusador.

Un poco menos nefasto, El Mostrador:

Viajar en bicicleta es sano, pero no tanto

Claramente ambos titulares consciente o inconscientemente aportillan a la bicicleta, desconociendo completamente que el problema no es la bici, si no que los altos niveles de contaminación del aire, producido principalmente por medios de transporte cuya energía es obtenida por la quema de combustible fósil.

La bicicleta es el medio de transporte más seguro y más sano que podemos utilizar, es eficiente energéticamente porque multiplica la capacidad de desplazamiento de nuestro cuerpo a un costo energético bastante bajo. Nos permite llegar de A a B rápidamente, cómodamente, sin demoras y esperas. Tanta perfección para algunos no puede ser tolerada y condicionados por años de lavado de cerebro, insisten en colocar a la bici en un sitial de vehículo de riesgo.

Los grandes problemas de salud, ambientales, económicos y sociales que tienen las ciudades no tienen que ver con la bicicleta. Esta, aunque les duela a muchos, es parte de la solución, no del problema.

Muevete en bici hoy, será un buen día.

Fotografía: PpVaz, La ciudad de las bicicletas

Montar en bicicleta fortalece el cuerpo y el alma

A propósito de un estudio de la OMS aparecido hoy en un matutino, donde se señala que los jóvenes Chilenos y Venezolanos son los que menos actividad física realizan en la Región recordé un estudio Alemán aparecido hace unos años atrás llamado “Salud y Bicicleta” el cual mostraba los grandes beneficios que se obtenían al montar una bicicleta, cosa que nosotros la tenemos mas o menos asumida pero que cuando lo dice un estudio serio toma mas peso en nuestro discurso diario.
El estudio fue realizado por el Centro de Salud de la Universidad Alemana del Deporte (DSHS) de la ciudad de Colonia para la empresa fabricante de sillines Selle Royal. La Universidad Alemana del Deporte es una de las más reconocidas a nivel mundial por su labor en la investigación de la medicina deportiva y estudios fisiológicos del deporte.
El autor de este informe es, Ingo Froböse, Doctor en Medicina.

El análisis de estos estudios demuestra que los problemas más comunes de salud como por ejemplo, las molestias o dolores de espalda y las irregularidades circulatorias o del corazón se pueden prevenir mediante el uso de la bicicleta.

Mejora de las funciones del sistema circulatorio

Una actividad equilibrada, como es ir en bicicleta, reduce el riesgo de infarto en más de un 50%. Según explica el Prof. Froböse, “el ritmo cardíaco aumenta y la presión baja, en pocas palabras: el corazón trabaja economizando. Practicando este deporte se reduce el colesterol negativo, el cual es responsable de la calcificación de los vasos sanguíneos. En cambio, la cantidad de colesterol positivo, el cual es responsable de la protección de los vasos sanguíneos, aumenta. En consecuencia los vasos sanguíneos aumentan su flexibilidad, la sedimentación de la placa aparece con menos frecuencia y disminuye el riesgo de una calcificación de las arterias.

Montar en bicicleta ayuda a prevenir los fallos cardíacos, una de las principales causas que provocan cada año 150.000 muertes.”

Prevención del dolor de espalda

La espalda también se beneficia de ir en bicicleta. Cuando el ciclista adopta la postura óptima en el sillín con el torso ligeramente inclinado hacia delante, la musculatura de la espalda está bajo tensión y estabiliza el tronco. Los movimientos regulares de piernas fortalecen especialmente la zona lumbar y previenen la aparición de una hernia discal.

Resumiendo los datos del estudio por el Profesor Froböse “La musculatura de la espalda se fortalece gracias a este deporte y mantiene la columna vertebral protegida de vibraciones y golpes.” Por último, ir en bicicleta también estimula los pequeños músculos de las vértebras dorsales, que a través de los ejercicios de gimnasia tradicional solo consiguen ser estimulados y tensados con mucho esfuerzo. Estos beneficios hacen del ciclismo una de las actividades ideales para las personas que sufren dolor de espalda.

Protege las articulaciones

Montar en bicicleta es muy ventajoso para las articulaciones de las rodillas ya que el 70-80% del peso del cuerpo es amortiguado por el sillín. Por ese motivo ir en bicicleta es una buena alternativa al jogging ya que las articulaciones y los cartílagos no han de soportar esa sobrecarga, según lo ha comprobado el Profesor Froböse. Los movimientos cíclicos que se realizan al pedalear representan una carga mínima para las articulaciones y garantizan una situación de sustento óptima para los cartílagos. Si las articulaciones soportan poca presión, la energía y las sustancias nutritivas pueden ser difundidas con mayor facilidad por los cartílagos.

Quienes protegen sus articulaciones montando en bicicleta regularmente, previenen con ello el riesgo de enfermar de artrosis y también se aseguran de que andar y correr no suponga un problema con el paso del tiempo.

Influencias positivas para el sistema inmunológico

Practicar el ciclismo regularmente repercute de manera positiva en el sistema inmunológico. El cuerpo de los ciclistas desprende compuestos químicos que mejoran el estado de ánimo y hacen que se produzca una situación de bienestar. Los fagocitos, las células devoradoras de bacterias del cuerpo humano, son movilizadas de manera inmediata a través del pedaleo, para aniquilar bacterias y células cancerígenas.

Por ese motivo ir en bicicleta es empleado como terapia para enfermos de cáncer y SIDA. Pero también saca provecho de ese sencillo medio de locomoción quien quiere, por prevención, fortalecer su cuerpo contra enfermedades infecciosas.

Pequeño esfuerzo, grandes resultados

El estudio muestra con propuestas detalladas como a una persona que habitualmente monta en bicicleta se le pueden programar ejercicios, para obtener resultados óptimos en su salud. La duración y la frecuencia de los trayectos se deben ajustar según la condición física, la edad y los resultados que se deseen conseguir.

Sólo 10 minutos de pedaleo ya repercuten en la musculatura, el riego sanguíneo y las articulaciones. A partir de 30 minutos aparecen influencias positivas en las funciones del corazón, y a partir de 50 minutos es estimulado el metabolismo graso. Los ciclistas habituales pueden intensificar notablemente esos resultados si practican este deporte con constancia durante su tiempo libre.

De esta manera una mujer de entre 45 y 60 años puede aumentar tres veces los beneficios en su sistema inmunológico, si en lugar de 20 minutos, monta en bicicleta 60 minutos al día. El ciclismo aporta beneficios increíbles para la salud en muy poco tiempo; este fenómeno debería facilitarnos la decisión de desempolvar nuestra antigua bicicleta.

Lamentablemente no he podido encontrar este estudio en español, pero seguire buscando para ver la posibilidad de colocarlo en un link.
Saludos y como dice Claudio Muévete en bici hoy, será un buen día.