La pena de muerte en Chile existe y los autos se encargan de ejecutarla

Portada LUN Sábado 10 de Abril 2010

El sábado, mientras pedaleaba por providencia me detuve a revisar las portadas de los diarios en un quiosco. Quedé profundamente incómodo y con bastante rabia al leer la portada del diario Las Últimas Noticias que titulaba: “El peritaje del fatal accidente de Johnny Herrea” y que dentro de los detalles destacaba “Policía responsabiliza a ambos por igual, ella tenía 0.84 de alcohol”.

Para ponerlos al tanto, Johnny Herrera es el conductor de un vehículo, un Nissan Infinity G37s, un deportivo diseñado para correr, quien a las 5:30 de la mañana de un día domingo atropella a 93 kilómetros por hora a Macarena Casassus M. Quien cruzaba avda. Ossa a la altura de Echeñique. Como consecuencia del siniestro, Macarena murió instantáneamente. (ver noticia en El Mercurio).

Han pasado más de 3 meses de la tragedia y el informe de Carabineros praparado para la fiscalía correspondiente, determina que ambos tienen igual responsabilidad. Esto sencillamente está mal.

Cómo es posible que un ciudadano conduciendo una máquina de casi 2 toneladas, desplazándose a 93km (la zona tiene una irrisoria máxima de 60km) y algo entonado, tenga exactamente la misma responsabilidad que un ciudadano caminando? Si bien es cierto también iba “entonado”, no podemos quedarnos tranquilos, sabiendo que un hecho cotidiano y corriente, como regresar a casa después de compartir con los amigos, no debe ni puede ser causa para sentenciar la muerte de un ciudadano.

Quiero dejarlo claro: El conductor del auto tiene la responsabilidad por la muerte de Macarena. Ella no era capáz de matar a nadie en su trayecto. Sin embargo desde el momento en que el conductor se sube al auto, con alcohol o sin alcohol, está en condiciones de generar un daño importante y en este caso mortal, al conducir semejante bestia con una capacidad de 330 caballos de fuerza a 7,000 rpm.

Hay cosas distorsionadas en la forma que como sociedad tomamos estos eventos (eso incluye a la prensa!). La actividad de movilizarse no debe ser en ningún caso mortal. Sin embargo hoy la irreponsabilidad en la conduccion de vehículos motorizados es lo que nos está matando, en la forma de siniestros de tránsito, contaminación o como promotor del sedentarismo.

Definitívamente la ley de tránsito debe contemplar, de alguna manera, escalas de responsabilidad determinadas por el peso, el tamaño y la velocidad que el vehículo conducido es capaz de desarrollar.

Muévete en bici hoy, será un buen día.

1.27 millones de muertes por siniestros de tránsito en el mundo

Hace ya cerca de 5 años que la OMS (Organización Munidal de la Salud) celebró el día mundial de la salud, dedicándolo a la seguridad vial. En dicha oportunidad de definió que no es posible seguir considerando las muertes y lesiones ocurridas por motivos de transporte, como accidentes, si no que el tema debiera entenderse como una epidemia y los, hasta esa fecha, accidentes, debieran ser considerados como siniestros de tránsito, ya que un accidente es un hecho fortuíto, que se presenta comunmente por elementos que el ser humano no controla. En el tránsito hoy en día contamos con información para poder disminuir considerablemente las lesiones y muertes causadas por siniestros de tránsito. Sin embargo socialmente no somos capaces de dimensionar las muertes y lesiones que existen anualmente por este concepto.

Según informa ABC.es , el lunes 15 de junio, la directora de la OMS, Margaret Chan junto al alcalde de Nueva York, Michael Bloomber, presentaron en esa ciudad los resultados del primer estudio de seguridad vial a nivel mundial. Se llevó a cabo desde marzo a septiembre del 2008.

Los datos no son de lo más positivos. Anualmente mueren 1.27 millones de personas por siniestros de tránsito y existen entre 20 y 50 millones de heridos

Los peatones, ciclistas y motociclistas son los grupos más vulnerables y piden reforzar en estos grupos la atención en materias de seguridad vial. La prevención se levanta entonces como la mejor opción y se pide de cierta forma, que las medidas a tomar para revertir esta situación, contemplen la protección de los grupos más débiles: peatones y ciclistas.

Los factores protagonistas en materia de siniestros son ya los viejos conocidos: Velocidad, Falta de seguridad en la infraestructura vial, consumo de Alcohol…

Un dato interesante de rescatar de la nota, es que coincide que los países con mayores ingresos son los que menos siniestros tienen, Holanda, Suecia y el Reino Unido son los con más baja tasa. En el otro extremo China e India lideran las muertes y EEUU, uno de los países más automovilizados, está en el cuarto lugar.

Nuevamente, los datos están, las cifras no son alentadoras, sin embargo las autoridades de cada país poco o nada hacen por lograr que la movilidad no sea una actividad que implique costos tan altos en la salud de la sociedad.

No me voy a cansar de decirlo, menos ahora en época electoral. En Chile durante el año 2002 se aprobó una modificación a la ley de tránsito que aumentó la velocidad máxima en zonas urbanas de 50 a 60 km. por hora. Lideraron dicha iniciativa Evelyn Matthey y Jovino Novoa (UDI), “quienes estimaron que los límites de velocidad debían estar acordes con la mejora en la calidad de las carreteras y de los automóviles” (Ver artículo No son Accidentes). Y ¿qué pasa con los demás usuarios de las vías?

Mejorar la seguridad vial y garantizar el derecho a la movilidad de cada uno de los ciudadanos es un tema de cultura ciudadana y de voluntad política de los dirigentes de cada país. Por nuestra parte, ya lo hemos comentado, mientras más pacíficas sean las vías, mientras mayor sea la presencia de personas en vez de máquinas, menores son las muertes y siniestros