Ciclovía de Sta Isabel a contramano, hay mas de lo que aparenta.

La ciclovía de Santa Isabel fue una de las primeras en implementarse al comienzo de este boom constructivo de vías segregadas. Va por una vía de relevancia porque permite muy buena conexión con el centro de Santiago, particularmente del sector conocido como el “barrio universitario”, y comunas como Providencia, Ñuñoa, La Reina y Peñalolén (El eje Sta Isabel/Diagonal Oriente se convierte luego en Arrieta).

Otros puntos positivos en su trazado son: Va por la calzada, lo que permite que sea contínua, sin eventos que desvíen el camino y es unidireccional. En contra tenemos que: es angosta (una persona en un triciclo de reparto la bloquea completamente el flujo), la superficie de rodado es bastante deficiente, se mantiene poco, los elementos de segregación en concreto no son los más adecuados y la señalización dirigida al flujo motorizado es nula.

Triciclo en Sta Isabel

Sta Isabel, triciclo y bici a contramano

Con todas las características descritas anteriormente, se suma que esta ciclovía es utilizada en doble sentido, lo que se transforma en una molestia para los usuarios. Quienes van en el sentido definido (Poniente > Oriente) deben enfrentar un flujo creciente de otros usuarios de bicis que van en dirección al centro y efectuar maniobras bastante finas para compartir el estrecho espacio sin chocar o toparse. Otros “infractores” conscientes de que van a contramano optan por subir a la vereda e invadir el espacio peatonal, para retomar la ciclovía una vez que ya se han cruzado con el otro pedalero.

A contramano por Sta Isabel

Pero aquí no se trata de culpar a quien usa triciclo o quien va a contramano. Eso nos llevaría a caer en una tonta guerra entre nosotros mismos. El tema de fondo es que aquí se ha generado un problema a los usuarios por una deficiente infraestructura segregada y el diseño del perfil de esta vía que no tiene en cuenta las necesidades de los usuarios de la bici. Por lo tanto la responsabilidad primera de este tema cae en el estado.

Si, la ciclovía de Sta. Isabel es unidireccional y para evitar problemas corresponde que la vía sea utilizada como está definida, es lo que podemos hacer en lo inmediato. La vía complementaria para bicis en formato ciclovía va 3 cuadras al norte, por calle Curicó/Tarapacá y Marín/Eleuterio Ramírez es una vía muchas veces mejor que Curicó, ya que tiene menos flujo motorizado y no están los obstáculos propios de una ciclovía.

Entonces el primer llamado es a hacernos a nosotros mismos las cosas más fáciles y a transitar respetando el sentido de tránsito, porque nada sacamos con agarrarnos bronca y molestarnos entre nosotros. Tenemos que unir fuerzas para lo siguiente:

El problema con esto no está exclusivamente en los usuarios. En ellos se manifiesta un hecho que tiene que ver con el estado. Santa Isabel es una vía de relevancia el trazado urbano y si hay flujo de bicis a contramano es precisamente porque es la mejor alternativa para moverse entre el Centro y Vicuña Mackena. Pero la vía es unidireccional. ¿Y por qué?: Autos.

No sé desde cuando esa vía va sólo de Poniete a Oriente, pero me atrevería a aventurar que en algún momento tenía flujo en doble sentido, el que fue eliminado para (y aquí vamos con la palabrita denuevo) “mitigar” la congestión y dar mas espacio al flujo motorizado. Pero, impulsadas por la fuerza humana, con características muy distintas a los autos, mucho más libres de maniobrar, las bicis no tienen por qué responder a esta decisión de dirección pensada exclusivamente en los vehículos motorizados. Concluyo entonces que si existe flujo a contramano en Sta. Isabel es precisamente por la relevancia estructural de ese eje y que quienes optan por la bici no van a desviarse 3 cuadras en su recorrido. Tratar de entender el problema de fondo nos da pista para detectar que este “mal comportamiento”, incómodo y tremendamente molesto para todos los usuarios de la ciclovía, tiene su origen en que las vías están pensadas para la necesidad de los autos y quienes pedalean terminan confinados en estrechos carriles que no están respondiendo a la demanda de hoy.

Vías complementarias Sta Isabel

¿Por donde puede ir una solución? Primero entender que el flujo Oriente > Poniente en Sta Isabel existe y debe ser acogido y no eliminado, debido a la relevancia de la vía. Como solución Sta. Isabel podría transformarse una arteria bidireccional para bicicletas, con el flujo Oriente Poniente segregado físicamente en el costado norte de la calzada, de esa forma se genera una pista de “subida” y una de “bajada” y el eje Sta Isabel cobra aún más relevancia para el flujo de bicis. De donde obtenemos espacio: de la calzada, eliminando una pista de flujo motorizado.

Otro camino es hacer del tramo Marin > Eleuterio Ramírez una vía con velocidad maxima reducida, prioritaria para bicicletas, calmando el tráfico motorizado, lo que sin duda sería (y es) una alternativa mucho mas grata que la ciclovía de Curicó para hacer el recorrido Oriente > Poniente.

De todas maneras, ya que las soluciones del estado demoran bastante y por nuestro lado, no esperamos a que sucedan para andar en bici, por favor, circulen en el sentido del tránsito y evitemos incomodidades entre nosotros la verdad es que no cuesta mucho.

Reflexión sobre la matanza de Colina

Parece ser una tradicción a la que estamos acostumbrados. Tragedias que se ocultan bajo una costra putrefacta indolora.

Este fin de semana de celebracion de fin de año dejó un total de 20 muertos en el país. El más grave de los siniestros se produjo en Colina, en las afueras de Santiago, donde un conductor completamente ebrio perdió el control de su auto y atropeyó a un grupo de personas, de las cuales murieron 6 además de la esposa del conductor.

Accidente, le llama la prensa. Sin embargo este hecho tiene muy poco de involuntario. Las razones que gatillaron el siniestro son conocidas, exceso de alcohol combinado con la operación de una máquina que tiene el potencial de causar enormes daños. Incluso se buscó responzabilizar a Carabineros.

El asunto ya tiene notoriedad en la prensa, la que podría durar algunos días más. Destaca una nota aparecida hoy en el diario El Mercurio, que invita a descubrir parte de lo que sería el origen del problema: la facilidad con la cual se obtienen licencias para conducir en Chile.

Responder un examen escrito cuyas respuestas ya se conocen, declarar un examen médico sólo de trámite y dar una vuelta a la manzana con un somnoliento inspector al lado.

Así de fácil puede llegar a ser la obtención de una licencia de conducir clase B, que rige para automóviles particulares, en una municipalidad.

Con esta acertada declaración comienza la nota el periodista Rodrigo Silva.

Si bien la mayoría de los expertos y alcaldes entrevistados coincide en lo obsoleto del sistema de evaluación, Pablo Zalaquett, responsable de la comuna de Santiago peinsa un poco distinto:

No creo que la prueba sea tan mala porque de lo contrario tendríamos más accidentes. Los más graves comúnmente ocurren por ebriedad o exceso de velocidad, y no porque las personas no sepan conducir. De cualquier forma, creo que estamos en un buen momento para revisar la legislación

Sin embargo es el mismo presidente de la Agrupación de Automovilistas de Chile (AUCH!), quien reconoce que los chilenos no somos buenos conductores.

Parece bastante sensato entonces que se hagan modificaciones a la legislación y con ellas se regule con mayor fuerza todo lo relativo al uso de vehículos motorizados, especialmente vehículos particulares.

Características y conductas humanas como la irresponsabilidad, la falta de experiencia, el consumo de alcohol, el exceso de velocidad, agresividad y poca conciencia con el entorno, multiplican su efecto a niveles fuera de toda proporción humana cuando se está al mando de una máquina de más de 2 toneladas, que legalmente puede circular a 60km/h en la ciudad y cuyo volumen permite amplificar la zona de daño. Esto con sólo recibir una “orden desmedida” por parte de su conductor.

La legislación debe incorporar un sistema de escalas de responsabilidad. Mientras mayor sea el peso, volumen y velocidad del vehículo conducido, mayor debe ser la responsabilidad de quien lo comanda.

¿Por que rebajar la velocidad máxima?

En paises desarrollados como los del reino unido la tienen clara:

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=FS5f73EHRhA[/youtube]

La niña dice:

Si me atropellas a 40 millas por hora (64 km/h), hay un 80% de probabilidad de que muera.  Si lo haces a 30 millas por hora (48 km/h), hay un 80% de probabilidad de que sobreviva

Y el texto al final reafirma:

“En un atropello a 30 millas por hora (48  km/h aproximadamente… insisto),  el 80% de las personas sobrevive, que sean 30 tiene una razón de ser”

¿Es decir… en  Chile, con nuestra velocidad máxima, tenemos un 80% de posibilidades de morir cuando nos atropellan, en tanto antes teníamos un 80% de posibilidades de sobrevivir?, ciertamente somos un país en vías de desarrollo, pero no solo por nuestra economía…

Si quieren interiorizarse en otras campañas que reafirman esto, pueden visitar los siguientes links:

http://www.nescamp.co.uk/campaign-reminds-its-30-for-a-reason

http://speed-watch.org/30.htm

http://www.thechurchofchrismartin.com/2008/its-30-for-a-reason/

1.27 millones de muertes por siniestros de tránsito en el mundo

Hace ya cerca de 5 años que la OMS (Organización Munidal de la Salud) celebró el día mundial de la salud, dedicándolo a la seguridad vial. En dicha oportunidad de definió que no es posible seguir considerando las muertes y lesiones ocurridas por motivos de transporte, como accidentes, si no que el tema debiera entenderse como una epidemia y los, hasta esa fecha, accidentes, debieran ser considerados como siniestros de tránsito, ya que un accidente es un hecho fortuíto, que se presenta comunmente por elementos que el ser humano no controla. En el tránsito hoy en día contamos con información para poder disminuir considerablemente las lesiones y muertes causadas por siniestros de tránsito. Sin embargo socialmente no somos capaces de dimensionar las muertes y lesiones que existen anualmente por este concepto.

Según informa ABC.es , el lunes 15 de junio, la directora de la OMS, Margaret Chan junto al alcalde de Nueva York, Michael Bloomber, presentaron en esa ciudad los resultados del primer estudio de seguridad vial a nivel mundial. Se llevó a cabo desde marzo a septiembre del 2008.

Los datos no son de lo más positivos. Anualmente mueren 1.27 millones de personas por siniestros de tránsito y existen entre 20 y 50 millones de heridos

Los peatones, ciclistas y motociclistas son los grupos más vulnerables y piden reforzar en estos grupos la atención en materias de seguridad vial. La prevención se levanta entonces como la mejor opción y se pide de cierta forma, que las medidas a tomar para revertir esta situación, contemplen la protección de los grupos más débiles: peatones y ciclistas.

Los factores protagonistas en materia de siniestros son ya los viejos conocidos: Velocidad, Falta de seguridad en la infraestructura vial, consumo de Alcohol…

Un dato interesante de rescatar de la nota, es que coincide que los países con mayores ingresos son los que menos siniestros tienen, Holanda, Suecia y el Reino Unido son los con más baja tasa. En el otro extremo China e India lideran las muertes y EEUU, uno de los países más automovilizados, está en el cuarto lugar.

Nuevamente, los datos están, las cifras no son alentadoras, sin embargo las autoridades de cada país poco o nada hacen por lograr que la movilidad no sea una actividad que implique costos tan altos en la salud de la sociedad.

No me voy a cansar de decirlo, menos ahora en época electoral. En Chile durante el año 2002 se aprobó una modificación a la ley de tránsito que aumentó la velocidad máxima en zonas urbanas de 50 a 60 km. por hora. Lideraron dicha iniciativa Evelyn Matthey y Jovino Novoa (UDI), “quienes estimaron que los límites de velocidad debían estar acordes con la mejora en la calidad de las carreteras y de los automóviles” (Ver artículo No son Accidentes). Y ¿qué pasa con los demás usuarios de las vías?

Mejorar la seguridad vial y garantizar el derecho a la movilidad de cada uno de los ciudadanos es un tema de cultura ciudadana y de voluntad política de los dirigentes de cada país. Por nuestra parte, ya lo hemos comentado, mientras más pacíficas sean las vías, mientras mayor sea la presencia de personas en vez de máquinas, menores son las muertes y siniestros

Cicletada Primer Martes – 5 de mayo

¡POR UNA CIUDAD SIN CONTAMINACIÓN, LA BICICLETA ES LA SOLUCIÓN!

Objetivo: Demostrar que la bicicleta es un excelente medio de transporte, que no contamina, no produce estrés, no congestiona, es económica, no destruye áreas verdes, mejora tu salud mental y física…

Donde:
– Plaza Ñuñoa: 19.15 Hrs.
– Pajaritos con Las Torres: 19.15 Hrs.
– Plaza Brasil: 19.15 Hrs.
– Tobalaba con Pocuro: 19.15 Hrs.
– Plaza Italia: 20.00 Hrs.

Todos los primeros martes del mes, 20 hrs. en Plaza Italia

Reflexiones de un fin de semana largo: Mobilidad y muerte

Leo noticias relacionadas a los siniestros de tránsito de este fin de semana largo, a raiz de la Semana Santa y no pude evitar reflexionar acerca de dos tópicos.

El primero es la liviandad con la que se asume que 22 personas murieron este 2009, 7 más que el año pasado. En segundo lugar, se destaca como principales causas de estas tragedias la imprudencia de peatones y ciclistas, seguido por la conducción bajo la influencia del alcohol y el exceso de velocidad.

En relación al primer punto, siento que como sociedad asimilamos las muertes por siniestros de tránsito con naturalidad, como si se tratase de un tema en el cual la solución no está en nuestras manos. Mirado desde otra óptica, si comparamos una cantidad similar de muertes, por ejemplo, en un hecho delictivo como sería un asalto a mano armada donde 22 pasajeros de un bus son asesinados a sangre fría, o la muerte en un incendio de 22 personas que quedan atrapadas al interior de una discotheque, seguramente el impacto de estas muertes sería mayor, pero no por el sólo hecho que mueran 22 personas, si no por lo poco “tradicional” del suceso. Sin embargo las portadas de los diarios se llenarían de imágenes de la trajedia y de condolencias. También comenzaría una especie de cacería de culpables. Los políticos por su lado, inundarían varios días la nube de comunicaciones nacional, haciendo llamados a la seguridad ciudadana y se lanzarían dardos entre unos y otros hasta que el tema, completamente desvirtuado, pase al olvido.

Pero estamos hablando de la vida de 22 personas.

Reflexionando el segundo punto, la busqueda de responsables. Todos los análisis apuntan a un mismo punto, la imprudencia. Primero la de peatones y ciclistas, que al parecer son imprudentes por el sólo hecho de existir. En segundo lugar, la conducción bajo los efectos del alcohol y el exceso de velocidad.

Respecto a los peatones, ciclistas y su imprudencia. Los fines de semana largo se produce una especie de estampida, especialmente de vehículos particulares. Miles abandonan las ciudades e inundan carreteras, caminos locales, pueblos acostumbrados a la tranquilidad. Claramente este hecho tiene un impacto directo en el grupo mas vulnerable en materias de tránsito, peatones y ciclistas. Pero es exclusivamente por la supuesta imprudencia, de las personas que optan por la bici y caminar? O hay algo concebido en lo mas profundo de la cultura, donde no existe conciencia del impacto causado por el transporte de alta velocidad, que no deja espacio a otros? Actualmente se cuenta con los datos que permiten disminuir estos lamentables episodios, porque haciendo raya para la suma, los peatones y ciclistas mueren porque vehículos que circulan a mayor velocidad, tienen mas volumen y mayor peso, impactan el, a esa escala, frágil cuerpo humano. Estos vehículos, por las características ya mencionadas, cuentan con menor visibilidad, menor capacidad de reacción y menor maniobrabilidad. Sin embargo las vías de nuestro país están principalmente pensadas para ellos. Peatones y ciclistas estan cada vez más limitados en su mobilidad, con barreras que argumentan seguridad, pero no son mas que una especie de argumento que permite despejar las vías.

Como cambiaría el panorama si es que las velocidades de circulación fueran menores, si las responsabilidades ante la ley estuvieran en estrecha relación con el impacto que tiene el vehículo que se conduce. Si las vías estuvieran diseñadas también, para el desplazamiento cómodo y fluido de peatones y ciclistas.

Este fin de semana murió casi un 50% mas de personas que el año pasado. Espero profundamente que la tendencia se invierta y el estado comience a pensar realmente en la seguridad vial, porque el derecho a movernos por el país lo tenemos todos por igual.

Google maps agrega una capa de transporte público

Pantallazo de una vista de Santiago en Google Maps mostrando las líneas del Metro

Google ha añadido a su servicio de mapas, una capa que permite ver las principales rutas de los servicios de transporte público. Este servicio está activo para las prinipales ciudades del mundo, entre las que afortunadamente, se encuentra Santiago de Chile, junto con Ciudad de México, Sao Paulo, Rio de Janeiro, Caracas, entre otras. Por ahora sólo es posible ver las líneas del sistema Metro, pero espero que una vez que el Transantiago se asiente y termine de ordenar, también sea incluído.

Link: Transporte público de Santiago de Chile en Google Maps

Vía FayerWayer